perspectiva

perspectiva

Fui poseído nuevamente por esa energía descomunal,
las posibilidades se vuelven infinitas.

¿Debería volver a llamar?,
incluso después de haber desaparecido por tanto tiempo,
repentinamente, tantas veces.

Quizás solo tocar una puerta,
jugarme la vida por una oportunidad,
cargando una pistola,
apuntando directo a mi cabeza,
obligándome a tener sabiduría en cada movimiento,
en cada respiro.

¿Cuánto debería avanzar el reloj?,
que afán más absurdo eso de contar las horas.

Cada amanecer sigues ahí.

Infielmente tuyo,
Javier

Nirvana – Bukowski

sin mucha elección

y casi sin quererlo,

él era un joven

a bordo de un autobús

que cruzaba Carolina del Norte

rumbo a

algún lugar

y empezó a nevar

y el autobús paró

en un café

sobre las colinas y

los pasajeros

entraron.

él se sentó en el mostrador

con los demás,

pidió y le

trajeron su comida,

que estaba particularmente buena

lo mismo que el café.

La camarera no era

como las mujeres que él

había conocido.

No se hacía la interesante,

un humor natural emanaba

de ella.

El cocinero decía

cosas locas.

El lavacopas,

atrás,

se reía

con una risa

limpia

y placentera.

el joven miraba

la nieve a través de las

ventanas.

Quería quedarse

en ese café

para siempre.

Un curioso sentimiento

lo inundó :

que todo

era

bello

ahí,

que todo permanecería

siempre bello

ahí.

entonces el chofer

avisó a los pasajeros

que ya era tiempo de irse.

el joven

pensó, me voy a quedar

aquí, me voy a quedar aquí.

Pero

se levantó y siguió a

los otros hasta

el autobús.

Encontró su asiento

y miró el café

por la ventanillas.

el autobús arrancó,

dobló una curva,

y fue camino abajo,

alejándose de las colinas.

el joven

miraba

hacia adelante.

Los otros pasajeros

charlabande otras cosas

leían

o

intentaban

dormir.

no se habían dado cuenta

de la magia.

el joven

puso su cabeza

contra el asiento,

cerró los ojos,

fingió

dormir.

Nada quedaba

sólo escuchar el

sonido

del motor,

el sonido de las

ruedas

en la nieve.

Nirvana – Bukowski

Claro que iba a soñar con ella

Cerro Pochoco

Me pidió que me mudara con ella, que la embarazara y que fuéramos felices por siempre. Mientras un beso apasionado sobre una micro conducida a través de la costa cierra la escena.

Yo sabia dos cosas:

1- Que aceptaría mi destino

2- Que era otro acto impulsivo desesperado de ella.

Sin dudas me quemaría otra vez.

Infielmente tuyo,

Javier

Que

Atención

Pandemic

Quizás en un momento perdí la noción de todos los acontecimientos y me transporte a una copia absurda de la realidad. Un mundo bizarro por donde se lo mire.

Aislado, incomprendido, fastidiado. En un ir y venir de acontecimientos ridículos e inverosímiles que se repiten una y otra vez como la constante marea.

No recuerdo el momento de exacto en que quizás el giro del planeta comenzó a ir hacia el otro lado, cuando mi cabeza dejó de estar en la tierra y mi cuerpo sustancia.

El constante deja vu en las personas, no hay diferencias en la persona promedio, solo hay jugarretas infantiles y uno que otro espejismo, uno que otro día en el infierno.

En que minuto me desconecte de todo aquello?

Infielmente tuyo,

Javier

jugando con el humo

Dias en que parezco lograrlo,
sentado al lado del camino,
bajo el sol, rodeado de montañas leyendo un libro.

Algo parecido al silencio,
similar a respirar.

La musica se ha lucido hoy,
quizás solo sean las drogas tomando el control.

Quizás deba follarla y asesinarla mañana,
¿Cómo lo haría?
¿Cortaria su cuello?
¿La asfixiaria?
¿Un golpe en la cabeza?
¿La empujaria por el precipicio?

Que bien me llevo con el lado oscuro,
las sombras lucen atractivas hoy.

Jugando con el humo.

Infielmente tuyo,
Javier

no hoy

Parecían canciones de otra vida,
más que recordar momentos,
quedan clavadas sensaciones.
Cerrar los ojos y dejarse llevar en viejos acordes que marcaron una etapa que luce lejana.

¿En qué minuto cambiaron tanto las cosas?,
¿Cuando se deja de soñar?,
Reconoces el instante exacto de abandono.

Alguna vez lo tuve.
¿Se recupera?
¿Podría volver a casa y volver a nacer?

Son todos juegos de la mente,
respiro profundo,
la mayoría del tiempo me desespero.

NO HOY.

Infielmente tuyo,
Javier