Retrovisores

La perfecta nostalgia del retrovisor,
atardeceres carmesí,
vividos,
incluso romántico en el oeste.

Como si se tratara de la vejez anticipada,
miradas con perspectiva,
años luz.

Acelerador a fondo hacia la oscuridad,
otra vez. . . .

Infielmente tuyo,
Javier

Mientras suena de fondo Dark Chest of Wonder de Nightwish

Carnaval – Lucybell

Serí­a tan fácil siendo lluvia
Sólo un roce y tendrí­a que caer
Serí­a tan fácil siendo monte
En mi pecho te abrazarí­a con mi piel

Siempre he estado vivo
Al menos cuando he logrado llegar
A ver el sabor
Que dejó el temor
De tener que olvidar
Al regresar verás
Al regresar verás mi carnaval

Sería tan fácil fingir
Que te volveré a ver
Que te volveré a ver
Sería tan fácil vivir
Con la mirada hacia dentro
Con los ojos adentro

Siempre he estado vivo
Al menos cuando he logrado llegar
A ver el sabor
Que dejó el temor
De tener que olvidar
Al regresar verás mi carnaval

Al regresar verás mi carnaval
Al regresar verás mi carnaval
Y verás mi carnaval.

Poema para el limpiabotas – CB

Equilibrio es el que mantienen los caracoles que trepan
por los acantilados de Santa Mónica;
Suerte es bajar andando la Western Avenue
y que las chicas de una sala de masajes
te griten, “Hola cariño”.

El milagro es tener cinco mujeres enamoradas de ti
a los 55 años,
y lo bueno es que sólo puedas
amar a una de ellas.

El regalo es tener una hija más buena
que tú, con una sonrisa mejor que la tuya.

La calma te la da conducir un
Volkswagen azul del 67 a través de las calles
como un adolescente, escuchando
-El anfitrión que más te quiere- en la radio,
disfrutando del sol, disfrutando del fuerte zumbido
de un motor reconstruido
mientras serpenteas en el tráfico.

La bendición es que te guste la música rock,
la música clásica, el jazz…
Todo lo que contenga la energía original
del placer.

Y la probabilidad que retorna
es la tristeza profunda por debajo
de ti, por encima de ti
entre paredes como guillotinas
furioso por el teléfono que suena
o los pasos de alguien que pasa;
pero la otra probabilidad
(el extremo melodioso que siempre viene a continuación)
hace que la cajera del
supermercado se parezca a
Marilyn,
a Jackie antes de que acabaran con su amante de Harvard
a la chica del Instituto a la que todos
seguíamos hasta su casa.

Está lo que te ayuda a creer
en algo más aparte de la muerte:
alguien que se acerca en un coche
por una calle demasiado estrecha
y se corre a un lado para dejarte pasar,
o el viejo boxeador Beau Jack
limpiando zapatos
después de derrochar todo el fajo de billetes
en fiestas,
en mujeres,
en parásitos,
tarareando,
respirando sobre el cuero
dándole al trapo,
levantando los ojos y diciendo:
“¡Que chingados!. Lo disfruté una temporada
que me quiten
lo bailado”
.

Algunas veces soy amargo
pero en general el sabor ha sido
dulce, sólo que no me he atrevido
a decirlo. Es como
cuando tu mujer te dice:
“Dime que me quieres” y tú
no puedes.

Si me ves sonreír en
mi Volkswagen azul
pasándome un semáforo en ámbar
conduciendo rumbo al sol
es que estoy atrapado en
los brazos de una
vida loca
pensando en los artistas del trapecio
en los enanos con grandes puros
en un invierno ruso a principios de los años ´40,
en Chopin, con su bagaje de tierra polaca
en una vieja camarera que me trae una
taza extra de café y
se ríe mientras lo hace.

Lo mejor de ti
me gusta más de lo que crees
los demás no cuentan
a no ser porque tienen dedos y cabezas
y algunos tienen ojos
y la mayoría tienen piernas
y todos ellos
tienen sueños buenos y malos
y un camino por recorrer.

La justicia está en todas partes y funciona
y las ametralladoras y los billetes
y los cercos
lo demuestran.

Charles Bukowski.

El café

Disfrutar de un café al amanecer, cuando se ha llevado mucho tiempo sin beberlo, de preferencia en solitario frente al mar con la nariz fría, los pies congelados sintiendo el sabor de cada grano en una amargura deliciosa, ambas manos rodeando el tazón para tomar algo de temperatura. Temblando de ves en cuando observando las olas, mientras los primeros rayos de sol acarician como lo haría una madre, quizás como la mía.

Sin haberte visto supe con detalle que sucedió esa noche, la escena brutal, agonizando mientras el oxigeno comienza a faltar, así luce una sobredosis, yo he visto demasiadas en mis veintiocho años.

Los sueños nunca han sido coincidencia en mi, aquellas sensaciones intuitivas que suelo adormecer por que me salí de la carretera y me desvié por un camino que suponía solo observar.

Y sí, me quedé pensando en esa sensación casi onírica deambulante en que transitaron los últimos 10 años destrozandolo todo, huyendo y estrellándome a toda velocidad.

Hubo una sensación de calidez en escenas cada ves más borrosas. Un corazón roto.

Infielmente tuyo,
Javier

Pobres …

Hombre ! Esa sonrisa tan macabea cuando todo se desmorona, cuando no hay certezas y reina el constante caos, la incertidumbre y la locuela. Tu lugar.

No me volví a relacionar con las leyes, ni ningún tipo de moral, me permití des aprender todas aquellas nociones idiotas y simplemente me dejé caer, absolutamente libre, seguramente no feliz.

El fuego es aliado, mientras quema figuran recuerdos del infierno, otro de mis lugares favoritos. Sentado desnudo, prestando toda la atención.

Pobres …

Nostalgia por la aventura

Cariño todo alrededor luce insuficiente, sobre todo lo que tiene que ver con las personas, no tenia relación con algún tipo de intelectualidad, ni materia en particular, pero solo veía cuerpos que deambulaban en trayectorias conocidas.

Cariño sigo siendo un genio en lo que me proponga, sobre todo cuando las navajas toman filo. Son tiempos de coraje, donde nuevamente me podría jugar toda la partida a una sola ficha, determinado.

Tic Toc, los días vuelan más que de costumbre y lo que conocíamos como realidad se ha transformado en una mala copia bizarra de lo que un día fue la existencia.

Nostalgia por la aventura

La música supone gran anestesia !

Que locura… cuanta juventud

Suena de fondo Radiohead , un concierto en vivo titulado Live in St. Gallen, grabado en Julio de 2016. Perfecto para una noche fría, viento en Julio 2020.

Incertidumbre con respecto al siguiente paso, caminando a ciegas con un leve optimismo al atardecer, más anestesiado de lo normal, una noche de completo delirio, alucinaciones, temblores mientras el cuerpo no sabe cómo interpretar todas las señales nerviosas. Colapso, que extraordinario.

Que locura ! Cuanta juventud

better man

Ella no puede encontrar a un hombre mejor

Esperando, mirando el reloj, son las cuatro en punto, esto tiene, 
Que terminar
Decirle, que no puede soportarlo más, ella practica su discurso
En cuanto el abre la puerta, ella da la vuelta…
Finge dormir mientras que el la mira
Ella miente y dice que está enamorada de el, no puede encontrar 
A un mejor hombre
Ella sueña a colores, sueña en rojo, no puede encontrar a un mejor Hombre…
No puede encontrar a un mejor hombre
Ohh…

Hablando con ella misma, no hay nadie más que necesite saber…

Recuerdos de cuando ella era audaz y fuerte
Y esperando el mundo venir…
Jura que lo sabía, ahora jura que se ha ido 
Ella miente y dice que está enamorada de el, no puede encontrar 
A un mejor hombre
Ella sueña a colores, sueña en rojo, no puede encontrar a un mejor Hombre…
Ella miente y dice que aun lo ama, no puede encontrar 
A un mejor hombre… 
Ella sueña a colores, sueña en rojo, no puede encontrar a un mejor Hombre…
No puede encontrar a un mejor hombre
Sí…

Ella lo amó, sí… no se quiere ir de esta manera
Ella lo alimenta, sí… es por eso que ella regresará otra vez
No puede encontrar a un mejor hombre
No puede encontrar a un mejor… hombre… 
Ohh…ohh…
Uh huh…
Ohh…

hazañas

Habían noches en las que simplemente me entregaba al suspiro de la vida, entregado realmente, quizás como un preso dispuesto a su ultima cena con una sonrisa casi macabra.

Habían noches en que todo era posible, noches en que encontré la gloria, noches de total fantasía provocando a los dioses en movimientos ajedrecistas.

ahí estaba yo otra vez, listo para jugar con el destino

Infielmente tuyo,
Javier

invierno

La vida es tan agradable como se lo permitas – parafrasee después de mi ultima copa, intentando lucir cuerdo.

Me había pasado los últimos dos días solo clavado en un libro, abstraído de cualquier intento de realidad, abstraído del hambre, del sexo, de respirar, de cagar, de vestir.

Tengo la sensación de cerrar en ciclo, puede ser claramente el exceso de vino hablando y la la luna que siempre se dedica a causar estragos, puede ser que me he convencido a dejarte partir para siempre, aunque una foto tuya siempre aparezca de vez en cuando, incluso cuando lo intento algún sueño me aseche de manera clandestina o del universo alguna señal casi divina se presente como una revelación y las canciones confabulen.

No quisiera más batallas, no quisiera volver a sentir mi corazón fuera de mi pecho otra vez.

Me quedo con el vino, me quedo con la locura y la fantasía de un amor que no encontró la manera, el mecanismo, la formula.

Pues lo intente todo, no?

Infielmente tuyo,
Javier