Camisas de fuerza

Si tuviera que exponer mis conversaciones con aquella muchacha en sobredosis de locura, terminaríamos de trajes en blanco portando camisas de fuerza. La muchachita en cuestión susurra a mi oído las mejores y profundas perversiones que quisiera oír. Yo fantaseo y me deleito, cómo quien tiene tickets preferenciales para su obra favorita. Haría otro pacto con mis demonios para probar un poco de su alma.

El acelerador a fondo y me fui a probar algo de suerte. Estaría muy agradecido de tener las probabilidades a mi favor.

Infielmente tuyo.

Bajo el agua fría

Perspectiva

Cuando mi vida giró completamente en torno al mar, cuando la aventura era un requisito cotidiano, todo el resto, en particular cualquier miedo pareció siempre algo absurdo, cualquier desafío una oportunidad de conquista.

Debo recuperar esa sensación,

Pronostico

Desperté de un agitado sueño, serán las fechas?. Ella aparece sorpresiva, yo un completo idiota.

Fue todo tan claro como todas las señales que recibía en otra época, cuando podía pronosticar una tormenta

Infielmente tuyo …

Javier

Mañana fría de motocicleta

recuperar y sanar.

Bastó el sol, una buena lectura, mi conexión con los espacios salvajes, mi motocicleta. Estaba dispuesto a todo para recuperar el mar, mi esencia.

Hubo un momento de paz en mi cabeza, algo sumamente extraño, una sensación de embriaguez que no se apoderaba de mí hace años.

Voy a recuperar el mar, la simpleza y las montañas.

El amor propio.

sin mirar atrás.

Vi a la policia y giré radicalmente en sentido opuesto, sin mirar atrás. Tal como un reflejo, como lo hacia con la mayoría de las personas.

Me pasé la noche leyendo viejos emails. 5, 6 y 7 años atrás. Increíbles nuestros ir y venir. En ternuras y amores absolutos, como así también lo cortante y filoso de la distancia, la apatía y el rencor.

Perdido en frases tan dulces, como todas aquellas nuestras primeras veces.

Soy experto en acelerar a fondo.

Infielmente tuyo,
Javier

Aire tibio

De pronto encendí la música y la realidad pareció suficiente, cómo si hubiese respirado un nuevo aire.

Pasaba la idea por mi cabeza de que llevaba un par de semanas sin perderme en el sexo de nadie y ya no sentía esa locura tremenda por ir y perderme.

Solo pasaban por mi mente ciertas ideas de tranquilidad, aire tibio de primavera, una buena mujer con quien conversar hasta el amanecer, un poco de complicidad, un poco de ternura.

Debía romper ciertos ciclos, el tiempo apremia.

Lo tengo todo