Recibí una noticia tarde por la noche del lunes invitándome a unas copas. Yo esta vez confesé que estaba durmiendo y que lo podíamos hablar mañana.
Primera vez que doy ese tipo de respuesta. Pero las últimas semanas habían sido caóticas y estuve en cuerdas flojas jugando con cuchillas.
Por lo cual me quedé en mi habitación.
Quién soy yo para aconsejar a alguien?
Quién era yo para decirte que no hagas todo lo que yo hice y dejarme guiar por el instinto.
Hoy puedo con todo,
Javier

