Melancolía

Cargo una borrachera melancólica y un millón de dólares en mi bolsillo derecho.

Llevo un antojo infinito de llamarte y apetecerme en una habitación.

Quisiera abrazarte y llorar un poquito, quisiera solo mirarte, tal vez hacerte el amor entre miradas, sin tocarnos.

Que me abraces fuerte, que te fundas conmigo completa.

Sin demasiadas preguntas, tomarnos de la mano y seguir reconociéndonos, acariciando tal vez nuevas cicatrices y entender que todo estará bien, tal vez en ese instante que parece infinito.

Pero no lo es. Se vuelve fugaz y la marea azota.

Quisiera una melodía eterna, quisiera sentarme en tu cocina y tener crédito ilimitado para observarte, volver a disfrutar del aroma del café, re descubrir los colores y los sonidos.

Olvidarme de lo absurdo,

Sacar lo mejor de mi

Infielmente tuyo,

Javier

Yo me quedo con

Solía escribir sin miedo, hablando de las cosas realmente importantes. Solía hablar sucio y al mismo tiempo ser el sujeto más tierno del planeta tierra.

Solía hablar del orgasmo femenino casi como una poesía al atardecer.

Hoy me preocupo un poco más del que dirán, de todos aquellos que ponen los ojos sobre mi, sus pensamientos sobre mi. Que se horrorizan y tienes grandes sentidos de la moral.

Yo me quedo con la locura y con aquella parte macabra que pocos han experimentado

Infielmente tuyo,

Javier

Where is my mind?

Es la aventura, el caos y lo desconcertante donde se encuentra el atractivo.

Dejé mi motocicleta en marcha con las llaves puestas por algunas horas en algún rincón oriente de la ciudad. Mirada siempre confiada, esperando nada, siempre a merced de las probabilidades.

Mientras la rubia juega con sus piernas, con su escote, conmigo y yo me entrego a todos sus juegos, inclusos los más ridiculos. Esclavo y maestro a la vez.

Crucé una luz roja a toda velocidad, frenado de emergencia, rostros en pánico, yo listo para dejar este planeta. Milimétrico. Finalmente logré sentirme más despierto.

Todo es una maldita partida de poker.

Siempre tengo un “As” bajo la manga.

Infielmente tuyo,
Javier

Cuántas bofeteadas merezco ??

La dama luce perfecta, allá al fondo de la habitación. He rechazado 32 llamadas de sexo fácil, incluso alguna que otra fantasía. He rechazado pagos millonarios por perderme en algunas psicosis. Mientras la cerveza no para de correr en mi tarjeta de crédito. Ellas abandonan la scena y yo de cabron me apareceré a primera hora en la habitación como si nada hubiera pasado .

Y todo se reduce a humo y suena la canción de la gente común.

Más cigarrillos que aún no aprendí a fumar , otra resaca de la que tendré que ser un héroe mañana, mientas el mundo finge y yo me podría fundir en tus perfectas piernas.

Me he vuelto a follar a la muchacha más guapa de la universidad y no me causo con tilde en la “o” nada

Infielmente tuyo,

Javier

yo

Tal vez si pueda ser el alcoholico funcional, el introvertido, el extrovertido, el motociclista, el rudo, el frágil. El surfista, el escritor, el trabajolico, al que nada le importa, al que TODO le importa. El enamorado, el promiscuo. El honesto y el mentiroso.

la última obra del chico suicida

Capitulo I:

Jorge pagó las cervezas ese jueves, mientras estaba yo sentado con aquella muchacha que sobresalía en espontaneidad, pero mas aun en locura y belleza.

Capitulo II:

Dormido en una cafetería, mientras seguridad intenta desalojarme del lugar.

Capitulo III:

Orgía con 2 alemanas y 1 americana. Notas de suicidio.

Capitulo IV:

Sentado en la tribuna de una discoteca junto a Ayleen y Jaime, fumando un porro riéndonos de como pasan los años, tal vez las décadas, nuestra decadencia y como nos llevamos la vida alguna vez en la juventud.

Capitulo V:

Yo entregándome nuevamente al arte.

Entre medio mensajes y llamados equivocados,
infielmente tuyo,
Javier