No hay nada en La Paz

No hay nada en La Paz, tampoco en el descanso, ni en lo que intenta alejarse del caos, debe ser la naturaleza del universo.

Yo lo intenté y casi apago el espíritu, casi apago la llama, por eso es que me tomo un respiro a la vez, en jugadas riesgosas, en movimientos peligrosos, deslizándome en las olas, en el concreto o en algunas habitaciones desconocidas.

Tomé aire, me tiré al suelo y recordé todo lo malo, recordé que ya no existes y se sintió bien, se sintió bien reconocer, se sintió bien sentir dolor y no estar anestesiado.

He experimentado amaneceres fantásticos, he conocido a mujeres extraordinarias, me han pedido quedarme, me han querido adoptar, pero yo sigo saltando por la ventana.

Eres solo una fantasia en la parte trasera de mi cabeza.

Si puedo sacar lo mejor o lo peor de cada persona, será suficiente

Infielmente tuyo

Periferia

Me subí a un taxi y recorrimos varios kilómetros hasta una comuna pre cordillerana de la capital. Ella estaba colocada, demasiado tal vez para mi gusto.

La había visto una vez en el departamento de Sergio, no recuerdo las circunstancias del por qué terminé con su número de teléfono.

Presione el pequeño timbre del 3030, me tomó de la mano y me llevo al patio, me quito el cinturón, no tardo en desabrochar mi pantalón y ahí estaba yo perdido en una población de santiago recibiendo una ofrenda de los dioses, cinco minutos de gloria.

Me abroché el cinturón, buena chica, mencione y me subí al mismo taxi en el que llegue.

Yo me había inmolado por el arte, cuerpo y alma, lo que quedaba de ella.

Sigo pensando cómo pasaría mi último día en la tierra y a quienes haría partícipes de tal fiesta.

Infielmente tuyo

Javier

Failure

No tan astuto como pensaba,

No tan valiente como pensaba,

No tan sabio,

No tan audaz,

No tan joven,

No tan enérgico,

No han perdido,

Si cada vez más LOCO.

La tome con fuerza y la tire sobre la cama vestida de blanco, ya había acabado con todas las barreras a su alma. Me pidió que me fuera y yo sin preguntar me subí los pantalones, cerré la puerta y me subí al elevador.

Ella tenía agallas, yo podía respetar eso.

No lo pierdas jamás !

Fue una de las noches más extrañas, por que ella me subió al piso 15 del edificio, se tiró sobre mi completamente desnuda y me pidió que me fuera.

Que noche más exquisita,

Infielmente tuyo

Como siempre prometimos la verdad:

Acabo de enteder cuando me dijiste : “Voy a estrellar el auto y acabar con todo”, tienes razón he sentido esa sensación toda mi vida.

Ningún motel barato se asemeja a la sensación que dejaste !, muy puta es peor que el síndrome de abstinencia de la coca, yo quería cambiar el mundo, pero ni siquiera me puedo cambiar a mí mismo.

Sabias que muchas noches mamá se mato bebiendo, yo lo intente, incluso me colgué de las vigas sin resultado, sabes mi parte mas macabra. Abandone todo un día, lloré y deje de sentir, me anestesié buscándote, dejé de lado al compañía solitaria del licor, las metas, los somníferos y la paraernalia y no logro encontrarte a pesar de ser ellas increíbles, a pesar de sus futuros prometedores !

me suicido una y otra vez pero no apareces, ni siquiera en cuentos de fantasias, ni siquiera en otras dimensiones.

Que será de Ema, que será de los niños corriendos en el patio, cuando he pasado mas noches en prisiion de las que podría contar, cuando me he relacionado con mas delincuentes que los que mi consciencia pudiera soportar, cuando mis delitos son en nombre del amor, y ellas siguen luciendo bien, cuando no hay rencores.

Yo nací para no dar explicaciones, cada átomo de mi irreverente, único y fugaz !

las sogas al cuello, las noches en prision y los meses fuera del mar solo una prueba a la resistencia, como una vida sin ti !, sin amor.

Infielmente tuyo,
Javier

frio de abril

Me la crucé saliendo de un baño en un edificio corporativo de la ciudad. Ciudad que ya me adoptó, ya cuento más de dos años. Sonrió, seguramente por mi comportamiento tan salvaje de aquel viernes de abril.

Mi cabeza gira, siendo revolcada y golpeada una y otra vez, como si se tratara de ser azotado en el fondo del océano, no hay descanso, no hay respiro.

Que será de ti me he preguntado más veces de las que debería, que fue de nuestra historia, como te invento esta noche insuficiente, como te asesino en historias y cuentos sin sentido.

La estación fría vuelve, llevo un abrigo que recuerda a ti, que recuerda ciertas tierras del sur, inexploradas para mi, que visité por primera vez de copiloto, cuando llevaba tanto tiempo sin ver el mar, no hubo nadie que me conociera mejor, surgieron lagrimas.

Y todo sigue siendo vivido, me dedique a capturarlo todo con tanto detalle, que basta cerrar los ojos para viajar una y otra vez, para navegar en nuestra historia, seguirá siendo igual de atractivo cuando mi corazón se detenga, cuando mi cabeza se detenga.

Sabes donde encontrarme, estoy listo para el Huracán.

Infielmente tuyo,
Javier