Navidad y Año Nuevo

Pochoco desde las alturas

Me sentí bien, pude desconectar mi teléfono, tomar un libro y pasarme horas sin pensar en ti.

Hubo sólo un segundo de nostalgia. Me pase otro día conversando con Juan Manuel sobre nuestras infancias mientras las cervezas corrían y corrían, cuanto cariño me puedo tener a ese sujeto, otro incomprendido.

Y en mi cama otra marca de asesinato, otra alma penetrada, otra mujer que le pido que se marche.

No hay vuelta atrás,

Infielmente tuyo,

Javier

Los niños caminan en dos piernas

Los niños caminan en dos piernas y es pertubador, recuerdo la primera vez que le hice el amor y hoy celebra por las redes sociales como su hijo de dos años hijo de otro hombre camina por la habitación. Tierno para el 99% de la humanidad, jajaja también para mi, no soy tan duro como pensaba

Sigue siendo una buena tarde de domingo y sigo sin elegir a la siguiente victims

Infielmente tuyo,

Javier

Preguntas

Por que mujeres desesperadamente escribirán a mi teléfono pidiendo por un par de horas en la habitación. Aún cuando sinceramente les comento que se trata de anestesia, solo distracción y que no puedo dar más. Soy el toy boy de la ciudad y río al respecto.

Mientras recuerdo escenas de mi infancia leyendo algún texto ridiculo en clase , quizás el único chico que podría leer de corrido, quizas el único listo, el único ya dañado

Es un domingo exquisito y podría inventar cualquier revolución

Tu no existes,

Eso digo yo

Infielmente tuyo,

Javier

Sobre mi padre

No logro entender tan nivel de cobardía ! Sentimentalismo falso, el perder un hijo supone cambiarte la vida y no hablo de mi. Supongo del que se amarra el cordon umbilical en el vientre hijo de puta yo solo juge un par de veces con cuerdas y cuchillos. FELIZ NAVIDAD.

Deja ese escesario comodo y de volverte cada loco cada vez que llega una multa de transito o tarjeta de credito sin pagar a casa. Que no tengo pensado vivir demasiado y me he preocupado que todas expiren.

Mama me ha enseñado todo lo contrario, y vale realmente la pena irse tan joven y no tan acabado.

Nunca podré perdonar cuando estabas más preocupado de la cuenta que de como se sentia mi alma, yo por lo menos jamaz actuaria así.

Tu y tus maneras, no te odio, pero no te quiero cerca. ¿Cual es ese tanto miedo a la muerte?.

Imbecil

Infielmente tuyo,
Javier

Navidad

Las peleas, el insomnio, lo espectacular de la naturaleza, la locura, el caos, el sexo, el despecho y los corazones rotos han sido un regalo de navidad asombroso, incluso para mi que odio las fechas.

No cambiaría por nada la posibilidad de quedarme solo a tener que forzarme a sentarme en una mesa donde todos sonríen solo por cordialidad, me quedo hoy con un buen libro de Palahniuk, me quedo también con un poco de poesía de Hank. Me quedo con la mirada clavada en el cielo sabiendome ya eterno por el camino recorrido.

Me gustaría seguir cruzandome con más personas sin miedo, sin una pizca de misericordia, que rian y lloren sin guardarse nada, ellos son los que me inspiran, los que han perdido la cabeza y el corazón por la mujer equivocada, aquellas mujeres que se presentan a tu puerta y te dejan fuera de orbita.

Es exquisito observar, aún más placentero protagonizar cómo la vida se puede llevar realmente al límite en cualquier dimension.

Cojones, todo se trataba de jugarse todo en ruletas rusas, como si no hubiese futuro, como si el ángel de la muerte suspirara cada navidad al oído.

Son todos fantasticos y no habria nada que pudieseis decirme que me espantara.

No hay rencores, ni siquiera hacia tí que volviste a romper un corazon que ya se habia quitado la vida unas cuantas veces.

Navidad es pura melancolía,
mientras Santa se ríe de mí, de como sigo jugando en mi parque de diversiones,
destrozando cada oportunidad de paz.

Infielmente tuyo,
Javier

Víctima

Víctima de una noche de bar, mi especialidad. Yo solo pedía una ronda tras otra, clavado en un escote brutal que lucia un tatuaje.

La frase típica: – vámonos de acá !

Dañada desde la infancia, tanto como yo me pidió que la sometiera sin piedad. Me agarre con fuerza de la cama y mientras la penetraba pensé en asesinarla, quitarme toda esa rabia de encima en una inocente, en una alineación del azar.

Le conté cómo me había venido follando mujeres cada día, la hice sentir como la mierda y me pedi un taxi.

Me sentí bien, luego suicida y luego bien

Infielmente tuyo,

Javier

Vete vete vete

Decepcionado quizás, por qué haces parecer todo un antojo, una jugarreta .

Y volviste a desaparecer, así como si quisieras de manera consciente apuñalarme en mis partes más vulnerables.

Hoy sentí un tanto de asco al respecto. No puedo darte tanto poder.

Incluso macabro.

Te sigo deseando lo mejir

Infielmente tuyo,

Javier

Nuestra generación

Pues habíamos perdido cualquier noción de miedo, por que ya habíamos visto la más parte más macabra y ruda de la vida. Habíamos experimentado una y otra vez la separación de nuestros padres, luchas incesantes en tribunales, habíamos presenciado la fragilidad de la vida cada vez que asistíamos a un funeral y nos sentíamos acojonados, dispuestos a todo.

Habíamos perdido a nuestras madres a temprana edad , nos fuimos de casa con una mochila puesta y algunos billetes en el bolsillo.

Tendiamos a desafiar cualquier sentido de autoridad lo que nos costaron noches solitarias, emulando a nuestros mayores héroes, historias de villanos que consumimos en libros como si se tratara de la mejor droga.

Quizás fue eso lo que nos salvó una y otra vez, el entender que la vida debe ser tomada desde lo más profundo de los huevos sin querer pensar tanto en la vejez, sino que dedicarse a vivir bien mientras exista fuego.

Nos sentíamos tan aturdidos con la realidad, que cualquier juego de pirotecnia se volvia atractivo, incluso para mi que era un salvaje.

Infielmente tuyo,
Javier