Las putas felices de la plaza

Después de toda la escena tuve que comprar 3 cigarrillos y fumarlos uno tras otro tras otro.

Otra vez ese magnetismo que me llamaba a vagar por la ciudad, mis pies absolutamente poseídos, como si sintiera un llamado, tal como lo hacia en mi época más bohemia. Me senté en la plaza de armas de la ciudad, observando esta nueva masa multicultural, entre sujetos que mueven drogas con una rapidez olímpica, y las prostitutas que se sientan a mi lado invitándome a ser parte de esta atractiva orgía. Ahí conocí a Cynthia que no hizo más que trasladar todo el bombeo de sangre desde mi cabeza a mi entrepierna, y no tenia que ver con el deseo, no quise dejarme llevar por ella hasta su habitación por que sabia muy bien y conocía completamente la sensación suicida que me dejaría y que comenzaría una nueva mala revolución en mi vida esta vez directa a la tumba, por eso es que me acobardé y solo disfrute de observarla, cuando en publico asoma tanta pierna como para hacerme fantasear con aquellos tiempos cuando me la pasaba días ahí en lo más salvaje, rugiendo lleno de vida.

Y pienso en Catalina y me deleito con tanta inocencia, tanta pureza y me siento un criminal, me siento el más hijo de puta, ¿habrá un poco de esa bondad para mi o estaré demasiado corrompido?. ¿Podré optar a ese tipo de belleza?.

Que siga sobrio, cuando todo apunte a lo contrario, cuando todo invita a destruir, al caos y la aventura sin retorno, mi naturaleza se siente completamente seducida, pero soy duro e inteligente, tal vez demasiado y por eso sigo firme.

¿Has pensado en mi?, por supuesto. Seguirás besando a otros, compartiendo la cama con otros y seguirás con aquellas imágenes en tu cabeza, por que no hay nadie como yo, no hay nadie que se juegue la vida en cada caricia, en cada respiro, no hay nadie que te despoje de la ropa con tanta pasión y en cada embestida sienta que se lo lleva la muerte.

Infielmente tuyo,
Javier

más divagaciones

Se me calificó de extraordinario, al mismo tiempo no quiero trabajar en la planificación que me pide mi terapeuta, primero por no tener ganas, segundo por sentirme fastidiado por la estructura, especialmente hoy, sin mayor argumento.

Se me calificó de extraordinario y claro que mi egolatría se disparó, extraordinario en sentido pleno, deberían entender que para mi no aplica el estándar y debo ser evaluado por otros mecanismos, fue para mi tan fácil destacar, sentarme y teclear en ese espacio en que no existe el tiempo.

Y puede que si, puede que vaya de ciudad en ciudad haciendo lo mismo una y otra vez, rompiendo corazones, desconcertando a la gente y sabes que: no me interesa. Se han escrito variadas fichas clínicas de mi, de mi comportamiento, se ha analizado en detalle mi cerebro, incluso mis sentimientos y siguen habiendo sólo pequeñas e inexactas teorías, por que todo lo que he vivido e incluso lo anterior a mi nacimiento tiene que ver con eso, con lo extraordinario. Podía seguir pujando los límites hasta descubrirlo, hasta verme enfrentado al misterio, desprovisto de todo, incluso de las ideas

Divagaciones

Respira

En el gesto más mesurado posible me alejé de la escena por que estuve así de cerca de romperle la cara a esos dos sujetos, justificable?, posiblemente no. Pero vamos no me pongan a prueba tan seguido, respiré y respiré antes que hubiese sido necesario llamar a una ambulancia.

Tránsito por calles peligrosas, mientras en la esquina se comercializa hasta el alma, que ofertas más tentadoras y las pistolas listas para ser disparadas entre mis ojos, mi mirada me delata y es por eso que nadie se viene contra mi, estoy desquiciado y no me importaría que jales del gatillo, sonreiría y te diría a quien llamar.

Respira !

Javier

Cristiano en pecado

Estación baquedano 15:20 horas. Mientras me conduzco en otra dirección sin sentido cargando el mismo libro de Chuck que llevo meses sin terminar, cuando se aparecen personas que no pertenecen a este lugar ni a este tiempo, entiendo que son solo trucos de mi cabeza. Se me acercó este hombre de unos pasados 50, aspecto desaseado, moreno y gordo, falto de pasión en una primera impresión, me ha preguntado si soy cristiano, juzgando por el espesor de mi libro, seguramente dimensiones similares a ese otro de fantasía que habla de las hazañas de dios, Jesús o cómo se llame, y no me queda otra más que decirle que soy todo lo opuesto a lo que se puede llamar cristiano, que vivo en constante pecado y me encanta esa vida, que estoy lo más alejado posible que se podría pensar de una definición santa.

La tierra es el infierno, ha dicho el.

Ten un buen día y no intentes salvarme, que si vas a empezar con tus juegos, mejor aparécete de una vez y sin piedad

Javier

Cojones, ovarios y coraje

“When every line speaks the language of love

It never held the meaning I was thinking of

And I can’t decide over right or wrong

You left the feeling that I just do not belong”

Fui poseído por un mecanismo magnífico que me permitió poner las palabras perfectas en ese momento, te hace gracia reírnos de nuestra pequeña NO historia?, sabes lo agradado que me sentí sentarme a tu lado sin ningún intención más que estar ahí, en ese momento con la agradable compañía, yo siendo brutalmente sincero y expuesto a ser juzgado, sin ningún grado de culpa, sin ningún tipo de vergüenza, nos hace gracia incluso tú novio que viene en camino y ha tenido que soportarme en todas mis intervenciones, en todos los intentos por meterme en tus bragas.

Son las 7 de la mañana y estoy en un paradero, podría ir a cualquier lugar, bueno eso tampoco lo sé, no sé qué tan limpios estará mi prontuario como para salir del país, tampoco parece importarme hoy.

Cómo sería ser revolcado por una fantástica ola, una centrífuga que no perdona, sin control, sin más que la intuición necesaria para no resistirse, despojado de miedo, completo en pasión.

No podría dormir antes de conseguirlo, sigo en esa búsqueda, sigo buscando aquel sonido perfecto, el que a veces solo creí soñar. Si no estuviera reviviendo mi memoria constantemente y no mirara mis cicatrices sinceramente no se si lo podría creer.

No existen absolutos, hoy arriba, mañana abajo, lo importante será hacer de cada día la maldita obra de arte, un maldito tributo a la existencia.

Cojones, ovarios y coraje