Intolerante

Ahí estaba nuevamente exigiéndole más a la existencia, intentando doblar el espacio tiempo en ecuaciones perfectas, observando todos los rostros de la gente al pasar, intentando poder recordarlos a todos, cuando a veces no puedo ni recordar mi propio nombre. Estaba como un niño vagando por toda la ciudad observando a las personas, como piezas de arte en un museo, como si no perteneciera a todo eso, con la idea equivocada de cierta omnisciencia, el “titiritero”. Estuve observando a las personas y haciendo pequeños juegos, estuve poniéndolos a prueba un par de veces, en sus reservas de bondad, de odio, paciencia y sabiduría. Ninguno pasó la prueba, detesto al hombre promedio, con sus formas promedio, con su vida de viernes a domingo, con su sobrecarga de sueño, con su sobre preocupación por el fin de mes, por la apariencia, rendido, rendido, rendido.

Cuando me volví tan intolerante?. Pensaba constantemente apuntarlos con pistolas sobre el oído derecho y hacerlos prometer, rogar por su humanidad, dejar de ser un maldito 0 o 1 del código binario. Quisiera tomarlos por los testiculos tan fuerte para que recuerden que están ahí, no solo de adorno, sino para cogerse la vida.

Por momentos tampoco me salvo, pero estoy muy atento a las señales, al punto de no retorno. Por todo aquello no dejo de mirar a los ojos, inspeccionando aquello.

El sitio donde estaré queda cruzando el miedo.

Javier

Mientras sigo esperando la lluvia

Donde van todas aquellas mujeres en las que pienso?: – las busque en internet

– en los bares

– en los gimnasios

– en la televisión – en fantasías eroticas

Lo sé, ellas se encuentran en otra dimensión, en una más real, alejadas de toda esta parafernalia superficial, respirando seguramente otra atmósfera, dedicándose al placer de ellas mismas, en su intransable independencia. Solo asomándose una pizca en la mente de sujetos como yo, como tú, permitiéndonos suspirar maravillados.

No hay como aquella mujer, que es linda, libre y loca. Natural en sus maneras, carente de maquillaje y artificios.

Aquellas que inspiran poesía o llevan a hombres como yo, como tú a la locura.

Ellas no se buscan, simplemente aparecen, como un rayo que con ínfimas probabilidades caería en el mismo sitio.

Y su espíritu que desborda, miradas que encandilan, ensordecen, silencian.

Todos hemos sido testigo, ellas no se poseen, así como la música, se disfruta su compañía.

Mientras sigo esperando la lluvia.

Javier

Ella

Que ha significado ella.

Un aire fresco sin dudas,
uno que otro suspiro adolescente,
el café por la mañana.

Tenia dos visiones muy claras, para nada opuestas.

1) Los ojitos tiernos en sus formas tan espontaneas, algo que llama a la protección, al cuidado, a la caricia, al cariño y todas aquellas cosas tan propias de una personita como ella.

2) Tomarla con fuerza, como el animal salvaje que soy, aun sin decidir si las manos en la cintura o en el cabello, uno de esos besos robados, apasionados, que encidenden fuegos e invitan a la lujuria.

Mientras debo llenar una pequeña linea en un listado de no acabar de pretendientes, mientras mis textos son cuidosamente leidos por un arrebato infantil.

Yotampoco se lo que quiero y no creo que hoy lo necesito saber.

Sigo esperando la lluvia, mientras la luna causa estragos.

No se escapa

Mientras suena Heroine de Velvet underground.

No es escapa de habitaciones oscuras y vacías. Se frotan las manos tan fuerte hasta sacar chispas, se enciende una pequeña hoguera con algo de fuego del corazón. Poco a poco rascando profundo se crean pequeñas ventanitas, incluso con el tiempo alguna puerta. A medida que crece el fuego ya podes dar algunos pasos, sembrar un pequeño huerto.

No se escapa de habitaciones oscuras, se invita a la primavera y por supuesto a algunas personitas, aquellas que son un tesoro.

Vienes tú?

Diamentralmente opuestos

He estado en dimensiones diametralmente opuestas, que a veces se hace necesario estar recordando la historia, he estado conduciendo en descapotable del año junto a algo de buena compañía ,tirando billetes al aire con una actitud de hijo de puta, dejando propinas millonarias, he estado moviéndome al ritmo del viento, en mi bicicleta roja con un poquito de frío, esperando la lluvia. He estado saltando al ritmo de la música, en alguna discoteca en medio de la multitud, saltando extasiado, en el torrente más píldoras que sangre, al día siguiente escondido en bibliotecas solitarias, escuchando Mozart, perdiéndome en mis autores favoritos. Estuve vagando por el norte del país, dejándome llevar por el impulso de lo desconocido con el acelerador a fondo, listando todas aquellas playas que me faltaba por conocer, otras mañanas despertando borracho en alguna comisaría, aún con la marca de la lucha con las esposas. Hubo una época en que me folle a toda la ciudad, escuchando cada historia entre prostitutas de no más de 20 Lucas. He estado tan enamorado, pensado en la lealtad, en la fidelidad, la casa en la playa y los niños corriendo en la arena. Hubo un tiempo en que fui un caos perfecto, salvaje como el rugido de la selva, he estado este ultimo tiempo con la mente de los monjes en el Tíbet, imperturbable.

Se me hace necesario revivir la historia en algunas líneas de papel, como tatuajes en la piel.

Javier

Mi cabeza

Sigo aprendiendo a hackear mi cabeza, a reconocer las trampas, la dirección de ciertos pensamientos, a no caer en los mecanismos saboteadores del espíritu. Cuando la escritura no se hace suficiente siempre está la aventura en la cima de alguna montaña, tomar un ticket y encontrar el mar.

Acelerar el pulso, uno de mis mayores encantos

Que ganancia !

la corte

Me tuve que ver enfrentado a todas aquellas cosas de mi historia,
en la curva de tiempo,
en todos aquellos momentos,
tuve que abrirme el pecho aquel viernes a las 20:15 y ante el tribunal
exponer mi historia,
todo lo que está tatuado en mi mirada,
sin dudas un ejercicio liberador,
como las paginas de blog.

Llevo un buen tiempo sintiéndome bien,
con aquella sensación de una niñez en maduración,
sin deudas pendientes,
sin tribunas ocultas,
sin intentar ser el titiritero,
más humano,
sereno,
sin perder la esencia,
sin ser un rendido acabado.

Sigo sin esperar el viernes,
sigo alejado de esas posturas mediocres que tanto detesto,
donde conozco la intolerancia.
Sigo levantándome cada día a las 5 de la mañana,
para acostarme agotado,
para ganarme el día,
en faenas superiores.

El tribunal ha decidido que debo seguir avanzan,
que aun tengo muchas tareas pendientes,
que debo seguir rascando,
que se alegran por mi,
por que he crecido bastante,
que no soy aquel cabrón del primer día,
aquel que quería eyacular en sus rostros.

Puede ser que lo consiga
Javier

Acude a mi

Cada vez que no sepas donde esconder el cadáver,
en tu más reciente homicidio,
cada vez que necesites alguna fianza para salir de cárceles imaginarias,
cuando algún matón intente pasarse de listo.

Cuenta conmigo cuando se apaguen las pasiones de la juventud,
cuando falte el coraje,
cuando no encuentres un motivo para reír,
cuando no quieras hablar pero si necesites sentirte acompañada,
búscame cuando el peso de algunas cruces sea insoportable,
encuentrame en la poesía, ahí donde ruge el mar,
en la ola perfecta,
abstraído en mis pasiones,
cerquita de lo sagrado,
experimentándolo todo.
Encuentrame en la aventura del misterio del amor,
nunca durmiendo,
encuentrame en lo no aparente
sobre todo en las horas en que la ciudad se apaga.

Cuando se te olvide como respirar
y sientas que dios te juega en contra,
cuando la música se detenga,
piensame cuando pienses que ya nada tiene sentido,
cuando no llegue la primavera,
cuando haya que apretar el gatillo.

Sin preguntas innecesarias,
sin juicios,
solo en el abrazo.

Javier

des poseer

Y probé también regalando mi dinero,
deje de pagar el arriendo
y estuve viviendo escondido en la universidad,
vagando,
usando toda la creatividad posible,
refugiándome días completos en libros de calculo,
de física avanzada,
en algoritmos y teoremas que aun recuerdo muy bien,
fue una época de buscar sobras de comer,
fue algo magnifico darme cuenta de todas aquellas cosas de las que podía prescindir,
conocí la real generosidad de las personas,
la bondad en los desconocidos
tal como me ocurre en cada viaje, en cada aventura.
Tuve las mejores conversaciones sin tiempo,
sin dobles intenciones.
Tenia un castillo para mi,
recuerdo mis pies descalzos,
ponerme a prueba.

Por eso hoy es muy difícil que me angustie por la falta de comodidad,
es muy difícil que me duela el frió o el hambre,
imposible que me perturbe la falta de dinero,
el dormir a la intemperie,

Como no le voy a tener cariño a los libros,
que me acompañaron tan lealmente en aquella experimentación,
en aquella etapa de prescindir,
de alimentar el espíritu,
como un monje en busca de la paz.

No debo olvidar aquello,
es muy poco lo que necesito
Javier

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