Nunca es la última

Me contó historias de perras borrachas y caóticas . Yo se mucho de ellas. Pero yo nunca amenacé con la Policía.

No necesito más de esta mierda le dije mirando el fajo infinito de billetes sobre la mesa de vidrio que habíamos roto la noche anterior.

El infierno nos quedó cortos,

He pagado una nueva multa de tránsito

Javier

voces

fue la primera vez que comencé a escuchar voces,
siempre he sido un poquito paranoico,
pero esta vez no fue ese descontrol cotidiano de impulso,
esta vez no fue ese diablillo a mi izquierda.

Hoy fue distinto,
hoy pareció más a aquello que llaman esquizofrenia,
pareció más a aquellos episodios heredados de mi madre.

Nada muy macabro,
nada que ver con la muerte,
nada que ver con hace daño,
sino que aquello de perderse,
de perderse en la poesía .

desintegrar la locura;
y arriesgarlo todo en el camino;

Javier

Dobla a la izquierda

No había escuchado su voz desde hacía ya un par de años. Me sentí tan solo hoy que le pedí que me escuchara.

Me sentí tan en la mierda que tuve que usar el recurso que tenía prohibido, pedirle un poco de amistad.

Nadie podría entender cómo ella será siempre un cable a tierra para mi, nadie comprenderá jamás que no soy bueno entendiendo razones. Será siempre ese impulso el que dictaminará el camino.

Hay muchas cosas que no necesito preguntar, pero todo me importa cuando se trata de ustedes.

Doblaste a la izquierda verdad ? No te espantes cariño, que no estoy observando desde la ventana.

Javier

Carisma, las manos donde las pueda ver

Era más químicos que sangre aquella noche, había esnifado lo suficiente para tumbar a un caballo, no había cerrado un ojo en una semana.

Sentí una baliza, supe desde un principio que debía detenerme, pero se mezclaron demasiadas cosas: rebeldía, locura, y aquella necesidad constante de adrenalina.

Tomé cada curva casi como si fuese un profesional del asunto, pude entender todas las vías de escape, pero vino una revelación: todo el daño que podría hacer.

Me acorralaron y me apuntaron, sonreí y pedí perdón.

Tengo una facilidad con las palabras, tengo un carisma que muchas veces soborna a cualquier juez.

No debería tentar tanto a la suerte,

Somos los desplazados de la sociedad

Javier

Sombras y fantasmas

Mezclamos todo, sobraban las drogas aquella noche, sobraba la locura y el des amor.

Entre medio yo figuraba en auto de unos narcotraficantes paseándome por Santiago de chile. Yo para variar en mis conductas para suicidas. Sin ningún tipo de miedo, nuevamente rodeado de gente peligrosa, nuevamente mucho que escribir, mucho que vomitar.

Parece que tocar fondo se volvió una conducta frecuente, cada vez pierdo más mi alma, cada vez me vuelvo un recuerdo de algo que fui.

Le serví la línea más larga de cocaina que he visto en mi vida , se quitó la ropa y saltó del balcón.

Será difícil la abstinencia , pero soy un puto cabron, puedo contra todo.

Levanta los puños , y dale el mejor derechazo a la señora muerte

Javier

aún queda algo de cordura

Las horas pasaron,
nos encerramos a evadir cualquier pedacito de realidad,
abríamos la puerta sólo para recibir a algún dealer de turno,
o alguna u otra mujer de precio establecido.

Nos encerramos por semanas en una fiesta de nunca acabar,
que suerte la mia de conservar una pizca de cordura.

Salí de ahí,
no se hasta cuando.

Javier

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