no lo sé

Y de pronto lo descubrí, de pronto me di cuenta de todo aquello que buscaba en las caminatas interminables, en aquel caminar lento, pausado, torpe y aniquilado. De pronto todo tuvo sentido, todo hizo catarsis aquel día de febrero de 2019.

Iba siguiendo a los muertos, iba buscando a personas que sabia nunca más volvería a encontrar y por eso me sentía tan desesperado. En palabras sencillas, buscaba algo inalcanzable y por ello nunca me sentiría completo.

Una sentencia de por vida, un grito mudo a todo pulmón, volví a mirar desde el edificio hacia abajo, otra vez sin miedo, otra vez sin nada que perder más que sustancia, más que carne y huesos.

Otra vez en puntillas de pies por la baranda, mientras mi tobillo derecho lleva un grillete y soy rastreado en todo momento, mientras mi alma arde y mi espíritu envejece, no tan sabio como pretendo, no tan despierto cómo me gustaría.

Que será de ella cuando todos duermen, sonreirá de la misma manera que cuando la conocí, cargará con las mismas cicatrices del pasado.

¿Cuánto durará el exilio auto impuesto?, ¿cuánto durará esta sentencia?, ¿Cuántas cruces cargo?

Sigue la ciudad transitando y yo voy en cámara lenta, yo voy y me pierdo, sin miedo a todo.

No hay nada atractivo cuando se está lejos del mar,

Infielmente tuyo,
Javier

Lossinsentidos

Han sido días tan extraños, han sido reflexiones tan importantes.

Comenzaron a sonar nuevamente viejas canciones, mientras ella me prepara el desayuno, tostadas con huevos revueltos y un café, yo aprovecho de pedir el taxi, por que me he pasado la noche abrazándola cuando el contenido aquella noche fue muy poco sexual, si demasiado romántico.

Veo dos niñas pequeñas durmiendo en el living, no se de que se trata todo esto y la verdad no me interesa, su figura transita perfecta en el pasillo de 18 pasos.

Yo destruí todos los puentes con la humanidad y solo hay un nombre tatuado en la parte trasera de mi cabeza.

Dormí en 3 moteles diferentes esta semana y cada vez me fui sintiendo las suicida. Mientras voy y hago una perfecta actuación y ellas se pierden en placer, yo, yo me pierdo en el sinsentido, como un arte adquirido, como algo que no pudiera detener. Tal vez otra de mis adicciones.

Cuentos veces podría un hombre azotarse contra el mismo muro.

Hay un solo nombre,

Infielmente tuyo

Javier

me pierdo

Mientras sé que aquel hombre de unos 70 años y vestido perfectamente para su funeral, elegante traje, aliento horrible a alcohol y mirada de quien ya fue derrotado por la vida se va a arrojar a las vías de la estación de metro Plaza Egaña. Yo observo fascinado, como si se tratara de otro programa de morbo, si no fuera crucificado después, lo alentaría, le diría que es lo mas sensato que podría hacer. Me puse las gafas y me aleje 10 centímetros hacia la izquierda, solo para no ser salpicado por tanta sangre, mientras todo parece ir en cámara lenta, y todos cubren su mirada. Yo capturo la escena.

Podría hacer lo que quisiera esta noche, podría incluso jugar a ser un fugitivo de la policía, podría renunciar a mi trabajo y perderme en litros y litros de locura. NO. no esta vez. Sabes, no puedo enviarte un solo mensaje, no puedo revisar ni siquiera tu perfil de facebook, por que me da pánico lo que pueda encontrar, me da un poco de pánico saber que realmente lo lograste y seguiste adelante, que tuviste tal coraje, que fuiste tan inteligente, me da miedo mirar aquella imagen donde te vistes feliz de blanco para tu matrimonio y tu barriga luce perfectamente embarazada para la niña que seria nuestra, Emma.

Y entré mas me pierdo en ellas, más presente te haces.

Infielmente tuyo,
Javier