Cariño te siento lejos otras vez y como ya no tengo la caricia masoquista del alcohol me pierdo en cualquier muestra de cariño, casi como un niño con ansias de adopción, con ojitos de ternura a la entrada del orfanato.
Cariño te siento lejos y me veo tentado a perderme en cualquier juego de seducción, en cualquier pieza de arte.
Cariño de siento lejos, me pierdo y tú solo observas, como si fuese un león rugiendo en el zoológico.
Cariño mañana cumpliré 150 par de piernas y solo un corazón.
