Detente con las señales,
mantente alejado de mis sueños
en las pocas horas que intento dormir,
mantente fuera de la literatura,
elimina a los evangelistas
y las campanas sonando en la iglesia.
Si decides empezar a aparecer,
hazlo sin una pizca de resguardo,
muéstrate sin misericordia
no mediante señales de dudosa interpretación.
Quien podría creer en un dios tan cabrón,
ten hijo de puta,
tan sádico y brutal,
como podría la gente tragarse la religión,
si no es más que cualquier otra novela de ficción.
Si no vienes de frente y saldamos nuestras deudas,
mejor no te molestes,
ya tengo suficiente con mi mente inquieta
para lidiar con ideas imaginarias inventadas por las masas.
Si no vas a salvarme, por favor no me hagas perder el tiempo.
¿Podrías demostrarme lo contrario?
No hard feelings
