AHÍ EL ARTE

Cuando el mecanismo de la escritura no se activaba ,
me bastaba pararme fuera de cualquier licorería,
recordar algún numero de teléfono clandestino,
mirarme en un espejo y apreciar mis cicatrices,
revisar todas mis multas de transito,
las marcas de algunas esposas que más que el dolor físico en mis manos,
han dolido en el alma.

Cuando la escritura no fluye,
me basta sentarme en la sala de espera de cualquier centro de urgencia,
a la salida de la comisaria,
o alguna de mis reuniones.

Pensarte al atardecer y frecuentar nuestros lugares,
pensando que había mucho más que aquella habitación,
me basta respirar sereno,
dar una vuelta por algunos rincones de la ciudad,
donde siempre están mis personajes favoritos,
recordar todos aquellos a los que he perdido en el camino.

Cuando la mierda no fluye,
me compro un ticket al cementerio,
para visitar a mamá,
para revivir mi infancia,
la locura.

Cuando no estoy ardiendo en pasion
me traslado por cornisas ,
a un respiro del abismo.

Si la inspiración no llega,
voy a cazarla.

Siempre se puede poner la palabra perfecta,
en el momento adecuado,

AHÍ MI ARTE

Javier

 

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