Compartíamos la misma clase de energía inagotable,
la despreocupación y la sensibilidad que te da la vida bien vivida.
Partes de mi que ella odia, una pequeña porción que le intriga.
Compartimos un cigarrillo ofrecido por ella a las 6 de la tarde.
Deseos de abrazarla y decirle que de alguna u otra manera las cosas estarán bien.
¿Que cambio en ese viaje al otro lado del mundo?,
que es esa manera tan peculiar de relacionarse con el resto.
Sonrisas
