Quizás eso fuera lo atractivo. Lo salvaje, lo directo y lo brutal. Ese talento espontáneo, la pasión desmedida y la locura que podía poseerme, un brillo en la mirada, cómo aquel que sabe vivir bien y no solo malgastar el oxígeno.
Me follaria la vida una y otra vez, solo por una carcajada infinitesimal y al momento de enfrentarme a dios podamos saldar algunas deudas bebiendonos una cerveza, riéndonos de lo absurdo que fue todo
Podría conseguirlo todo!

