Con lo que no podría lidiar es el daño colateral, es por ello que siempre me emociono y me tiembla la voz al hablar de ciertas personas, de ciertos momentos y lugares. Especialmente la Abue, Maya y Akin. Podría ir de frente contra todo el resto, pero verme con el pecho abierto frente a ellos.
Quizás eso significaba amor,
quizás solo vulnerabilidad,
quizas otra buena locura.
Infielmente tuyo,
Javier
