Quizás al final del día no era tan extraordinario como pensaba, y quisiera un buen beso de buenas noches, un abrazo y sentir a alguien en mi pecho.
Quizás ya no quiera amarte solo en esa idea de la distancia y sentimientos tan superiores al resto.
Quizás también quisiera tu carne, un poco de buen humor y que me desees.
Quizás no quiero que te cases con otros y que yo sea el indicado, y que no me busques solamente en la tormenta.
Infielmente tuyo,
Javier
