Cuando las llevaba a la habitación, para mi era encender un interruptor, buscar cada una de aquellas sensaciones perdidas en caricias, embestidas y orgasmos.
Ni siquiera un poco cerca.
Infielmente tuyo,
Javier
Cuando las llevaba a la habitación, para mi era encender un interruptor, buscar cada una de aquellas sensaciones perdidas en caricias, embestidas y orgasmos.
Ni siquiera un poco cerca.
Infielmente tuyo,
Javier