Me pensaba tan feroz, tan temerario y valiente, podía enfrentar todo por lo cual un hombre huiría.
Lo que me acojonaba era un simple llamado, quizás a la persona más importante de mi vida, la mujer de la piel arrugada y los ojos sinceros siempre al borde del llanto.
Como me aprieta el corazón el escucharte y pensar que si no soy lo suficiente valiente para comprarme un pasaje al norte, en el corto plazo no te volveré a ver.
Te adoro abue !!
