Me vi en cierto momento repitiendo los mismo viejos hábitos, buscando tu nombre en cada rincón de la ciudad, en cada sitio de internet, en cada cicatriz de mi corazón. Me miré con un poco de pena, me miré con un poco de rabia y decidí salir de ahí para no volver a perderlo todo, para no volver a caer en antiguas tentaciones que solo dañan, que solo me dañan a mi.
Infielmente tuyo,
Javier
