Caida Libre

Después de caer a 4.000 metros de altura en caída libre solo pude pensar cuando estuve con una bolsa en la cabeza ahogando el oxígeno y perdiéndome en la oscuridad y la anestesia.

Había experimentado tantas cosas, algunas maravillosas como el mar, otras de las cuales no me gustaba tanto sentirme orgulloso, como peleas a muerte, pistolas en la cabeza y sobredosis de drogas.

La puerta de la avioneta se abre y el corazón va a tope y la ciudad luce pequeña, hormigas viviendo en lo absurdo. Ahí arriba a punto de caer y piensas que si todo falla has vivido tan bien, has roto todas las reglas, has amado como loco y no te has dejado amoldar por la puta existencia.

Seguí pensando por horas en todas las noches suicidas y perdieron sentido, las noches al borde de cornisas, adormecido al costado de la línea del tren algo absurdo.

Podía lograrlo todo otra vez, incluso quizás enamorarme.

En caso de duda, acelera a fondo.

Infielmente tuyo,
Javier

Autor: jstrahalm

Just a boy ...

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