Me escribió su hermana y me pidió que lo contuviera. Que le quitara las llaves de su motocicleta y no lo dejara hacer nada estupido.
Generalmente era yo quien protagonizaba ese tipo de escenas.
Estaba vez me tocó detener la pelea en el bar, quizás la tercera vez que me tocaba suavizar los ánimos esta semana.
Personas tercas; rebeldes; dañadas que me inspiran tanto.
Yo observo y me deleito hasta que se que debo otorgar una oportunidad !
Me hubiese gustado que fuese así conmigo, alguien que sonriera en la otra mesa del bar y pagara por los daños!
Las noches siempre sorprenden e inspiran poesía
Infielmente tuyo,
Javier
