La vida no podía ser más pura en este minuto.
Despertar con los rayos del sol rodeado de montañas, caballos y poseido por el deleite.
Un mate por la mañana, las conversaciones perdidos en algún rincon de la patagonia.
Pies descalzos, y demasiada gente como yo, ardiente y deseosa de vida como yo.
La aventura siempre ha sido el camino , lo desconocido,
el arte de improvisar, de personas distintas cada día.
Noches de luna y mucha buena locura.
Me volví a conectar.
Javier
