Me envió un mensaje de despedida, yo le conteste con todo el cariño del mundo. Como siempre, sin juzgar.
Seguía sin contestar después de tantas horas y mi historia de vida se mostró casi como una película de estreno.
Me dio terror y escribí a su hermano y a su madre, cosas que estaban prohibidas, decidí no hacer caso a aquella estúpida forma que a veces tengo de vivir la vida.
El resto fue derribar una puerta de un edificio en las condes, pensé que me iba a desplomar ahí mismo porque inevitablemente sabía lo que encontraría. «Es mi amigo comenté a la policía y a ese angelito de seguridad municipal.
Estaba vivo, pero aquello no era vida.
Dos tickets de avion para cruzar la frontera.
Una nueva oportunidad mi hermano,
NO ESTÁS CONDENADO.
Te lo digo yo.
Fue una escena macabra.
No soy tan fuerte como me pienso
Javier
