He bajado al menos siete,
todo murallas,
todo jeringas,
todo muerte,
todo caos.
Suena el tech,
te posee,
te embriaga,
casi como un demonio,
tomando control de todo.
Agua,
agua y ancla al suelo.
El resto es caer de espaldas sin romperse el cuello,
agonizar al ritmo de los beats demoniacos.
amén
Javier
