
Se me olvida ultimamente,
sobre todo cuando la rutina aplasta.
Se me olvida cuando abuso de anestesiarme,
cuando evado en el ruido,
cuando me pierdo en sin sentidos.
Cuando estoy en movimiento,
navegando intrépido en el océano,
acelerando en mi motocicleta, improvisando destinos.
Ahí es cuando recuerdo lo importante
Perderse para encontrarse ha sido una constante,
el tocar fondo,
para valorar el aire.
No es que sea indiferente,
es que soy demasiado sensible.
Javier
