Ninguna foto,
ningún video,
todo el foco en captar la experiencia de la manera más genuina posible,
el resto solo estorbaría.
Corrí frente al mar,
y eso bastó para sentirme invencible,
experimenté todas esas sensaciones,
de quizás la época más bella de mi vida,
experimenté en detalle,
con cada átomo de mi cuerpo,
aquel trance que provoca el oceano,
el deslizamiento sobre las olas y el sentirse envuelto;
sentirse un uno completo junto a lo salvaje.
emociones que desbordan;
todo el resto un juego de niños.
Puedo con cualquier cosa nuevamente,
Javier
