Presiento una tormenta de poesía , no de mis dedos inútiles al teclado , sino de aquellos vomitos urgidos del alma, aquellas cosas que debías haber rascado hace tanto !!
Es increíble como un poco de adrenalina, es asombroso que todo lo haya detonado aquella mujer que se pasó un rojo y me hizo realizar aquella granada de emergencia ! Yo sonreí otra vez, yo sonreí otra vez pero es imposible que mi pierna izquierda no se mueva involuntariamente producto del shock
Una piscola para mi !!!
Javier
