La primera habla de: sensibilidad, llanto, compañía, ropa, una mujer mayor, bipolaridad y un cuchillo asesinando un colchón
La segunda historía habla de mi cobardía y como he perdido esa capacidad de ir a conocer a alguien que pienso puede mover mi mundo. Ni siquiera con esa pseudo valentía que te da el alcohol y otras drogas. Eso de ir donde una mujer y decirle en buenas palabras cuanto me ha deslumbrado. COBARDE !
La tercera y más reciente trata de aquellos dos asesinos mirándome fijo preparados para quizás la peor noche de mi vida. Ellos no sabían que yo siempre estaba dos jugadas adelante y di el primer golpe.
Quizás la calle, la cerveza, la seducción y la poesía fueron demasiada buena escuela. Sería muy difícil que yo caiga en cualquiera de esos juegos.
No soy infalible, pero si bastante astuto . . . por lo menos eso pienso.
Javier
