Sonó mi teléfono y era una video llamada entrante. He de admitir que tengo un talento brutal para venderme y dejarme a merced del mejor postor.
He aceptado la propuesta y las condiciones las he dictado yo.
Javier
Sonó mi teléfono y era una video llamada entrante. He de admitir que tengo un talento brutal para venderme y dejarme a merced del mejor postor.
He aceptado la propuesta y las condiciones las he dictado yo.
Javier