Un poco de justicia y un poco de gratificación . No sentí culpa por haber interferido , por haber actuado , por haber cruzado los límites. Hay situaciones que jamás podré tolerar , sobretodo aquellas de abuso. Abrí la puerta , lo golpeé a puño firme y me fui a entregar.
Esta vez recibí aplausos y un trato VIP mientras compartimos pizzas y bebidas con la supuesta autoridad.
Me preocupó el trabajo y conté la verdad . Te felicito dijo mi jefe . No será la primera ni la última
Javier
Ya les cuento la segunda
