Me refugié en casa y decidí no devolverme al bar como lo hacía siempre.
Asesinó a martillazos a su mujer y el amante, 20 años presos y su madre 10 años por seducir a hombres como yo.
De las historias más alucinantes que he escuchado. Todo con un par de cervezas y miradas lascivas.
Pensé en cometer otro crimen,
Javier
