Conectarme

Respirar , no entrar en los juegos absurdos ligados al ego. Puedes pasar de todo aquello.

Incluso feliz hoy.

Hay tantos lugares que me gustaría mostrarte

Reserva Nacional el Arrayan
Horses
The endless river
Free
Relax

Y me hubiese pasado horas conversando con la gringa, no había experimentado tanta paz en mucho tiempo

I

ahí estaba yo, ya no tan desesperado como de costumbre, pero sí como siempre captándolo todo. Leyendo un cuento sobre como los padres van al oeste, lugar que para mi siempre ha significado ocaso. Transitando por el pasillo de un edificio desconocido para mi.

Mientras la desesperación y la tensión hacen circular la sangre a mis lugares favoritos.

Ella se abalanza sobre mí y yo me vuelvo objeto del deseo, me pierdo y eyaculo sobre un chaleco negro que solía ser de su padre.

El toque de queda se pronuncia y debo acelerar a toda velocidad, más cuerdo que de costumbre, más sobrio que de costumbre.

Infielmente tuyo,
Javier

Follas mejor que tus escritos

Eso comentó desde el otro lado del mundo, mientras yo repasaba lo que había sucedido en esa habitación de Hotel días después de haberme jugado la vida en un departamento de la ciudad. Quizás el juego previo fue otra maniobra del chico suicida. Nada es casualidad.

Nada como follar otra mente . . .

mente

Mañanas de gloria

El sujeto necesitaba el «rush» constante, la emoción que la mayoría de las vidas no entregaba. Mientras el común de los mortales se conformaba con un buen trabajo, el sujeto en cuestión iba a transitar en los extremos, una y otra vez. Al no encontrarlo en el rigor del día encontrará cierto alivio en sustancias, ya sea alcohol y todo tipo de drogas. En conductas límites, el sexo descontrolado, las peleas callejeras, cortes en las muñecas o acelerar a toda velocidad.

El sujeto piensa que el dormir es una estupidez a la existencia, las raices un estorbo y el amor un lugar donde no debería jugar.

Prefiere arder que apagarse lentamente.

meteorico.

Javier

Navajas

Todo parece más claro con una navaja cercana a la yugular, eso pensaba mientras la peluquera hacía su mejor esfuerzo. La radio Peruana sonaba desfasada en una hora producto de la latitud.

Mientras yo buscaba la posición de las tijeras en caso de que debiera defenderme producto de alguna mala locura.

No hay más juegos, solo tiros certeros. Ha sido una semana jugándome la vida.

Mis grandes lecciones, mis grandes tragedias. Voy a deshacerme de toda la sustancia, toda la basura.

Mientras mi nariz aún sangra producto de mi última sobredosis y los demonios duermen.

Esta vez yo gano

Javier