Elefantes en burbujas y salas de estar

Cogí los mejores audífonos que tenía, subí el volumen y presioné play. «Soy demasiado sensible» – Pensé, mientras iba perdiendome en un vacío muy diferente al habitual.

Lo cotidiano de la gente me aterra, las compras, las responsabilidades, las deudas, los compromisos, la rutina. «Quiero un refugio» – pensé. Ojalá como aquel que tenía en el vientre materno, sin demasiado del pensar, sin esa tortura de la alimentación, sin aquella estimulación tan inventada.

Me quedo en mi cueva,
me quedo en mi paraíso inventado,
donde no hay juicios,
donde no hay malas intenciones,

Cada día mas ajeno de las apariencias,
siendo feliz

Javier

Llamarada

Fue mi primer lectura frente a una audiencia, al mirar sus rostros solo vi horror y un poco de asco.

La madre de «Helenita» murió en 1940, aquel tipo de relatos cargado de alegorías y palabras dulces me parecían siempre bastante patéticos, pero algo había en aquella mujer de cabello blanco que haciendo gran esfuerzo por leer palabras borrosas sobre el papel, me logró conmover. Me embriago una extraña emoción.

Cierto placer en lugares equivocados, en sitios donde no se pertenece.

¿Debería regresar?

Javier

Como quien respira

Puedo escupir maña poesía como quien respira,
cierro los ojos y relatos infinitos son puñaladas a la existencia,
extraño cierta calidez,
extraño no ser el hijo de puta,
extraño aquello que fue un hogar.

Tenian todos razón con respecto a que no soy tan duro como me pienso.

«hay un pajaro azul en mi corazón y quiere salir»

Javier

muchas noches

Toco mil bolsillos,
listado adquirido de la adolescencia:

– Llaves
– Billetera
– Teléfono

últimamente muy pocas veces falla,
será que nos vamos poniendo viejo y nos aferramos a ciertas cosas como con la vida.

Sería extraordinario de otra manera: AFERRARSE A LA VIDA COMO LO HACEMOS CON ALGUNAS COSAS.

Intento desprenderme de todo lo inútil, lo logro la mayoría de tiempo, menos con ciertas conductas que parecen venir de otro tiempo.

hacerse liviano,
tan vulnerable como una vela en plena tormenta,
sin nada que perder y todo que ganar.

a corazón abierto

Javier

underground

He bajado al menos siete,
todo murallas,
todo jeringas,
todo muerte,
todo caos.

Suena el tech,
te posee,
te embriaga,
casi como un demonio,
tomando control de todo.

Agua,
agua y ancla al suelo.

El resto es caer de espaldas sin romperse el cuello,
agonizar al ritmo de los beats demoniacos.

amén


Javier

he visitado el infierno

He visitado el infierno,
no tuve miedo,
me entregué en caída libre, como si algo inerte me tratara

He visitado el infierno y pensé morir en aquella habitación barata.
Rodeado de decadencia y sin haber logrado mucho,
Carajo habiendo logrado todo ! – no seas injusto.

Otra vez distancia,
¿Cuántos años serán esta sentencia?

Romper ciclos y patrones,
la gran lucha de mi vida.

agarrate fuerte !

Javier