Deberíamos tener un baúl, tal vez un bolsillo secreto donde guardar algunas emociones. Para cuando en los momentos de angustia usemos algo de lo guardado en reservas de paz cuando me sienta triste y melancolico ir a mis suministros de alegría. en esos arranques de locura, unas dosis de sobriedad. Y tal vez cuando quiera rendirme mirar mis cicatrices y observar lo hermosas que son. Y veo suministros infinitos en toda la gente alrededor, con su cordura sus maneras correctas de conducirse. YO SOY TODO LO CONTRARIO. Javier
