Que hayan volado por los aires las botellas de 35º de capel . Cuando tuve que tomarte con fuerza y encerrarte en tu habitación por que dos pasos más y quedabas desmayada en el suelo y aquella vez que me diste una cachetada que sé, te debe haber dolido más que a mi. Y no eras tu, eran tus demonios, aquellos con los que aprendí a convivir, los que no te llevaste a la tumba, sino que encontraron un lugar en mi corazón, los que hice míos, aquellos que alimente, en cada cantina, cada vez que me puse como loco y nada me hacia entrar en razón. pensando que cerrando los ojos, y estrellándome a 100 km/hr, los destruiría. Hoy he despertado en medio de gritos, no hacia mi, hacia alguien mas pequeño y frágil. Y me descompone, lo mio siempre fueron caricias palabras de cariño, flores, fiestas, sabores, aromas, abrazos y juegos. confianza, sobre todo confianza Y eso es de lo que me siento mas orgulloso. Mamá a pesar de todo su caos, se ocupo de que el amor siempre fuera suficiente. Hoy tuve muchas ganas de salir corriendo, no precisamente a reencontrarme con mis demonios, sino a buscar mi hogar. Estoy convencido que mis terapeutas se equivocan al alejarme del mar Javier
