La casa de locos

Que hayan volado por los aires las botellas de 35º de capel .
Cuando tuve que tomarte con fuerza y encerrarte en tu habitación
por que dos pasos más y quedabas desmayada en el suelo
y aquella vez que me diste una cachetada
que sé, te debe haber dolido más que  a mi.

Y no eras tu,
eran tus demonios,
aquellos con los que aprendí a convivir,
los que no te llevaste a la tumba,
sino que encontraron un lugar en mi corazón,
los que hice míos,
aquellos que alimente,
en cada cantina,
cada vez que me puse como loco
y nada me hacia entrar en razón.
pensando que cerrando los ojos,
y estrellándome a 100 km/hr,
los destruiría.

Hoy he despertado en medio de gritos,
no hacia mi,
hacia alguien mas pequeño y frágil.
Y me descompone,
lo mio siempre fueron caricias
palabras de cariño,
flores,
fiestas,
sabores,
aromas,
abrazos y juegos.
confianza, sobre todo confianza
Y eso es de lo que me siento mas orgulloso.
Mamá a pesar de todo su caos,
se ocupo de que el amor siempre fuera suficiente.

Hoy tuve muchas ganas de salir corriendo,
no precisamente a reencontrarme con mis demonios,
sino a buscar mi hogar.

Estoy convencido que mis terapeutas
se equivocan al alejarme del mar

Javier


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