En este día tan nublado, si, también en apariencia es que te fantaseo venir por mi izquierda, justo cuando suena esta fabulosa canción que viste perfectamente las sensaciones. Te veo venir en un abrazo infinito, corriendo a mis brazos como siempre lo has hecho, sin importarnos nada ni nadie, colgándote intrépida en mi cuello, tus piernas rodeándome mientras puede que empiece a llover y te tome aun más fuerte. Cuando las primeras lágrimas de felicidad humedezcan mis ojos, como cada primera vez entre nosotros, prometiéndonos un abrazo infinito otra vez hasta ser aplastados por los sin razón, por esa naturaleza tan mía, tan tuya.
Te pienso besándome violenta, intentando llevarme contigo y yo siendo conducido, sin importar cuantos billetes quedan en mi cuenta o si me debo a alguna responsabilidad, permitiéndome confitar a ciegas como lo he hecho siempre, sin la más mínima pizca de sensatez, completo en coraje.
Te pienso como aquellas cosas maravillosas que un hombre tiene solo una oportunidad de contemplar, por un instante incapturable pero perpetuo al mismo tiempo.
Podría tratarse de amor?,
Podría tratarse sólo de locura
Infielmente tuyo
