A propósito de mutilaciones, torsos encontrados en el mar y amantes completamente locas.
Recordé a MJ cuando me dio tal vez el mejor combo que he recibido, merecido absolutamente y pude captar en ella esa mirada asesina, lista y preparada para encerrarme en una sala de torturas para acabar conmigo lenta y dolorosamente.
Logró recordar a P cuando todas mis cosas volaron por la ventana del departamento, bien merecido después de no llegar en dos meses a casa después de un llamado a las 3 de la mañana.
Recuerdo a SG con pruebas adulteradas de embarazo, inventando antojos y queriéndome para siempre.
Y así podría seguir enumerando aquella locura que nos hace mutilarnos en pequeñitos trocitos y arrojarnos al mar, muy merecido lo teníamos
Javier
