Estuve pensando en K, no estando muy seguro y era el buen sexo al desayuno y al atardecer. Tal vez solo eran las canciones de Lapcat. Tal vez un poco de debilidad a las noches solitarias bebiendo en bares.
Quizás el deleite y orgasmo mutuo, eso de que se te ame a pesar de la locura, los egoísmos y la brutal sinceridad.
Yo no te amo, pero fue una gran temporada mientras esperaba el invierno.
Infielmente tuyo,
Javier
