Perderse totalmente para encontrase, comentó alguien alguna vez.
Desprovisto del juego de las apariencias, parecían años que una mujer no visitaba mi habitación, solo para probarme a mi mismo que todo se taraba de jugarretas, que podía vivir sin todo aquello, absurdo.
Quizás un poco de pánico al imaginarte pasar de la mano de alguien, será por eso que tengo una sensación extraña en el pecho, quizás sea solo el exceso de drogas… quizás …
Invisibilidad, exquisito poder.
Infielmente tuyo,
Javier
