fue la primera vez que comencé a escuchar voces,
siempre he sido un poquito paranoico,
pero esta vez no fue ese descontrol cotidiano de impulso,
esta vez no fue ese diablillo a mi izquierda.
Hoy fue distinto,
hoy pareció más a aquello que llaman esquizofrenia,
pareció más a aquellos episodios heredados de mi madre.
Nada muy macabro,
nada que ver con la muerte,
nada que ver con hace daño,
sino que aquello de perderse,
de perderse en la poesía .
desintegrar la locura;
y arriesgarlo todo en el camino;
Javier
