
El universo era nuestro parque de entretenciones.
Nunca me he pensado viejo

El universo era nuestro parque de entretenciones.
Nunca me he pensado viejo
No hubo café. No quise insistir, no quise decirle que me había pasado toda la semana pensando en que decir, no quise decirle que ir había despejado toda mi agenda sólo para poder tener otro instante de aquellos ojos, de aquella mirada, quizás pensar en otro abrazo pegado a su cuerpo, a su alma.
Me pase cada noche mirando el cielo pensando en mi siguiente movimiento, sabiéndome en un jaque inmediato, de igual manera siempre presentándome. Vistiendo mi mejor atuendo: mi locura , el amor y la sinceridad.
Se nos sigue pasando la vida y eso me aterra.
Nunca he pensado tener demasiado tiempo
Infielmente tuyo,
Javier
Vivíamos a Merced de la adrenalina , Merced con minúsculas, jajajaja . Vivíamos en una constante fiesta, llena de sustancias que derretirían el cerebro de cualquier hombre. No era nuestro caso, éramos ratas de laboratorio y podíamos hasta con el ácido en nuestros cuerpos, pudimos con la muerte, las cucarachas y sobre todo con la resaca.
Llevábamos una vida de fiesta y buen rock and rolll y fue maravilloso
Infielmente tuyo,
Javier
Nada cómo la libertad y la bella locura
I want you to be happy
Free to run, get dizzy on caffeine
Funny friends that make you laugh
And maybe you’re just a little bit dappy
Quizás si no estuvieras tantas horas en la pantalla de tu teléfono y estuvieras mucho más atento a todo lo que sucede a tu alrededor tendrías material para escribir, material para deleitarte y quizás, solo quizás la posibilidad de encandilarte con alguna mujer.
Yo seguía pensando en apostar toda mis fichas a una sola apuesta. TODO O NADA TODO O NADA !!!
no hay otra manera,
Infielmente tuyo,
Javier

Relax
Son estos días nublados, frios, de melancolía exquisita. Pies descalzos y un café.
Ni tienes idea como se me antoja el mar.
Infielmente tuyo,
Javier
El sujeto promedio podía equilibrar ambas partes del ser y llevar una relación saludable, razón-emoción.
Yo, cada vez que me perdía en aquellos ojos tenía que tomar una decisión:
-Tomar distancia, pensar cada palabra, calcular cada mirada y respirar.
-Abrir mi pecho
Y son cosas que solo llevan tiempo, pero el tiempo nunca ha tenido nada que ver con nosotros, tampoco las medidas tradicionales.
Yo no podría ser cobarde, preferiría equivocarme otra vez y arriesgarlo todo.
Infielmente tuyo,
Javier