Hombre ! Esa sonrisa tan macabea cuando todo se desmorona, cuando no hay certezas y reina el constante caos, la incertidumbre y la locuela. Tu lugar.
No me volví a relacionar con las leyes, ni ningún tipo de moral, me permití des aprender todas aquellas nociones idiotas y simplemente me dejé caer, absolutamente libre, seguramente no feliz.
El fuego es aliado, mientras quema figuran recuerdos del infierno, otro de mis lugares favoritos. Sentado desnudo, prestando toda la atención.
Cariño todo alrededor luce insuficiente, sobre todo lo que tiene que ver con las personas, no tenia relación con algún tipo de intelectualidad, ni materia en particular, pero solo veía cuerpos que deambulaban en trayectorias conocidas.
Cariño sigo siendo un genio en lo que me proponga, sobre todo cuando las navajas toman filo. Son tiempos de coraje, donde nuevamente me podría jugar toda la partida a una sola ficha, determinado.
Tic Toc, los días vuelan más que de costumbre y lo que conocíamos como realidad se ha transformado en una mala copia bizarra de lo que un día fue la existencia.
Suena de fondo Radiohead , un concierto en vivo titulado Live in St. Gallen, grabado en Julio de 2016. Perfecto para una noche fría, viento en Julio 2020.
Incertidumbre con respecto al siguiente paso, caminando a ciegas con un leve optimismo al atardecer, más anestesiado de lo normal, una noche de completo delirio, alucinaciones, temblores mientras el cuerpo no sabe cómo interpretar todas las señales nerviosas. Colapso, que extraordinario.
Esperando, mirando el reloj, son las cuatro en punto, esto tiene, Que terminar Decirle, que no puede soportarlo más, ella practica su discurso En cuanto el abre la puerta, ella da la vuelta… Finge dormir mientras que el la mira Ella miente y dice que está enamorada de el, no puede encontrar A un mejor hombre Ella sueña a colores, sueña en rojo, no puede encontrar a un mejor Hombre… No puede encontrar a un mejor hombre Ohh…
Hablando con ella misma, no hay nadie más que necesite saber…
Recuerdos de cuando ella era audaz y fuerte Y esperando el mundo venir… Jura que lo sabía, ahora jura que se ha ido Ella miente y dice que está enamorada de el, no puede encontrar A un mejor hombre Ella sueña a colores, sueña en rojo, no puede encontrar a un mejor Hombre… Ella miente y dice que aun lo ama, no puede encontrar A un mejor hombre… Ella sueña a colores, sueña en rojo, no puede encontrar a un mejor Hombre… No puede encontrar a un mejor hombre Sí…
Ella lo amó, sí… no se quiere ir de esta manera Ella lo alimenta, sí… es por eso que ella regresará otra vez No puede encontrar a un mejor hombre No puede encontrar a un mejor… hombre… Ohh…ohh… Uh huh… Ohh…
Habían noches en las que simplemente me entregaba al suspiro de la vida, entregado realmente, quizás como un preso dispuesto a su ultima cena con una sonrisa casi macabra.
Habían noches en que todo era posible, noches en que encontré la gloria, noches de total fantasía provocando a los dioses en movimientos ajedrecistas.
ahí estaba yo otra vez, listo para jugar con el destino
La vida es tan agradable como se lo permitas – parafrasee después de mi ultima copa, intentando lucir cuerdo.
Me había pasado los últimos dos días solo clavado en un libro, abstraído de cualquier intento de realidad, abstraído del hambre, del sexo, de respirar, de cagar, de vestir.
Tengo la sensación de cerrar en ciclo, puede ser claramente el exceso de vino hablando y la la luna que siempre se dedica a causar estragos, puede ser que me he convencido a dejarte partir para siempre, aunque una foto tuya siempre aparezca de vez en cuando, incluso cuando lo intento algún sueño me aseche de manera clandestina o del universo alguna señal casi divina se presente como una revelación y las canciones confabulen.
No quisiera más batallas, no quisiera volver a sentir mi corazón fuera de mi pecho otra vez.
Me quedo con el vino, me quedo con la locura y la fantasía de un amor que no encontró la manera, el mecanismo, la formula.
Le puse el seguro a la puerta del coche y al levantar la mirada vi a este tipo caminando hacia mí se parecía a Peter mi viejo amigo pero no era
Peter era un hombre demacrado en vaqueros y camisa azul de trabajo y me dijo: “oye, mi esposa y yo necesitamos algo para comer, morimos de hambre” Miré detrás de él y ahí estaba su mujer que me miró con ojos a punto de lágrima.
Le di un billete de cinco. “¡Te amo, hombre!”, gritó, “No me lo gastaré en bebida”. “¿Por qué no?”, le contesté, “Es lo que yo haría…”
Me alejé para entrar a un edificio arreglé unos cuantos asuntos salí regresé al auto como siempre pensando si hice lo correcto o si fui víctima de un engaño.
Mientras conducía recordé mis años de miseria hambriento más allá de cualquier arreglo nunca pedí a nadie un centavo. Esa noche, después de unos tragos, le expliqué a la mujer con la que vivía lo mucho que daba dinero a vagabundos pero que yo en los tiempos más obscuros de hambre en mi vida me negué a pedir nada a nadie. “lo que pasa es que ni para eso servías”, dijo ella.
Recuerdo perfectamente esos días de encierro voluntario, fue la música lo que más extrañé, aquella canción de Deftones daba vuelta en mi cabeza: «Digital Bath». Fumábamos cigarrillos y tocábamos la guitarra con Simón mientras se nos permitía el café solo descafeinado.
Miraba desde la ventana la construcción en proceso, intentado buscar nuevas caras, alguna idea de cómo lucia el mundo exterior. Yo tenia pánico del horario de visitas, yo tenia pánico de que mis días ahí llegaran a su fin, por se sabia perfectamente que lo que venia luego era brutal, sin dudas de mis mayores tragedias.
Recuerdo a Julian y la manera extraordinaria que nos lográbamos entender, toda aquella violencia acumulada, la falta de palabra para describir ciertas frustraciones, la impulsividad, la soledad, la brutalidad, el amor, la soledad y esa sensaciones al borde de la paranoia.
Cuestionarlo todo por esa necesidad de escape, arrojarse frente a las vías, saltar al vacío, planearlo una y otra vez durante tantos años.
Hubo un día donde todo al rededor enloqueció y yo me tuve que hacer cargo, tal como había pasado hace tantos años.
Prometiste no volver a ese lugar, otra de las tantas promesas que no cumplí
Me encontré todo un album de recuerdos, como una perfecta revelación para recordar lo importante. Unas postales increíbles todas ligadas al mar y las motocicletas.
sunset en concon
under the sea
reñacala vieja cglAkin sobre mis hombros, maya a la derecha Valparaiso