espejo roto

Un espejo roto, memorias de un tiempo salvaje, evadiendo cualquier control policial, cualquier control afectivo, cualquier intento de entrar en razón.

Los piropos abundan, fantasia enaltecida, placer de unos pocos.

No hay como el viento el rostro, nada igual como el rugir del mar, hacer el amor rodeado de poesía, privilegio.

Quinta a fondo y la vida se volvia misteriosamente más interesante.

Infielmente tuyo,

Javier

Recuerdos de otra vida . . .

Se me hace difícil recordar en qué época fue. Valparaíso, cerro Placeres, cuando la inocencia era perfecta atmósfera.

Recuerdo aquel piano, con la letra y partitura de High Hopes, aquellas notas eran de Francisco, tu novio en aquella época.

Me puse un poco sentimental al escuchar aquella canción, cuantas noches alternaste entre yo y el, el y yo, a mi no me importaba, por que estaba seguro descubrirías, sabrías el camino, estaba seguro que serias un huracán.

Recuerdo el sofá, recuerdo la luz, los aromas, cada una de las canciones, incluso las palabras, las risas y los llantos.

Los ataques impulsivos de cariño, las promesas. El observarte concentrada sabiendo que eras las única que podía trazar su camino al éxito y el resto éramos accesorios, no menos importantes. Supiste siempre tu rol protagónico, tu propio ritmo, tu propia música. Tal vez esa independencia siempre fue lo más atractivo.

Existe un viejo amor que ronda, no hoy, no ayer, sino que desde siempre. Incluso tal vez antes de nuestra existencia. Mucho antes que atravesaras esa puerta hace una década, antes de tanta locura, de tanto caos, de tantas noches solitarias.

He trazado un mapa impensado, que da vueltas y vueltas en circulo, resacas infinitas, romances clandestinos, corazones rotos. El papel y lápiz la única manera de llevarlo.

Es magnífica la existencia, incluso en aquellos momentos cuando la soga se une al cuello, cuando las pistolas cargadas van directo a la sien. He mirado a la muerte tantas veces a los ojos, me ha tomado de los cojones otras tantas pero de una u otra forma el universo suspira y me da algunas pistas.

Afortunado y maldito la mismo tiempo, tantas fotografías mentales para una fugaz existencia. Lo logré, la carcajada perfecta fue mía, el jaque mate perpetuo, el resto solo tiempo extra.

¿Volviste a sentir ese tipo de emoción? ¿Te ha vuelto a ganar el impulso?. Lo comprendiste perfecto una vez, solo seguir el instinto y confiar. No hubo nada como aquello.

Te recuerdo en mi ciudad, te recuerdo en mi casa. Me levanté y te vi en la cocina, preparándonos el café. Te recuerdo en la playa abrazándome, aferrándote a mi cuello como si no hubiera tiempo, yo disfrutando de tu cintura y el aire tibio del mar.

Te recuerdo contándome tus secretos más oscuros, incluso las ideas suicidas de aquella época, nunca había experimentado tal nivel de angustia. Me costo años comprenderlo, aquellos de querer cerrar los ojos y estrellarse.

Nunca te pienso perfecta, pero sí magnifica. Caótica, casi tanto como yo.

Y, ¿yo?. Tal vez un poco más inmaduro, más idiota y observando cuidadosamente las estrellas tratando de conectar las puntos.

¿Tu?, seguramente me sacaste un universo de distancia en sabiduría. seguramente empleaste bien tu tiempo y seguiste adelante, sin una duda, sin aquella necesidad de sentarse a cuestionárselo todo, sin tiempos pasados, sin añoranzas, sin tanta melancolía.

Transita todo alrededor y parecen tan idiotas como siempre, tan ajenos a lo que un día llamamos vida. Sin cicatrices, sin siquiera conocer una pequeña pizca de aquel misterio.

… Solo un par de lineas de otra vida, de otra existencia. Quizás alucinaciones, víctimas del delirium tremens o otra de las tantas historias de ficción que llenan estas páginas.

Tanta pasión siempre resultaba mortal.

Infielmente tuyo,
Javier

y vas a escribir algo de esto

La luz baja, seguramente mi favorita.
En la ducha pensé en todos los nombres que no recuerdo.

El universo al rededor se acaba,
tal vez como lo conocía.

No he tomado un libro en siglos,
La escritura ha perdido fuego,
los viejos compromisos propios profanados.

Necesitas tu soledad,
de alguna manera las cosas se resolveran

Infielmente tuyo,
Javier

Tormenta perfecta

Invade el sueño de libertad, el buen vino y la utopia. Mientras la posibilidad de que vuelvas a leer algunas de estas páginas es mas ínfima, incluso de que el mundo allá afuera se termine.

Sigue Trinidad, Isabella, Rocio , Julieta y otras cuyos nombres se hacen difíciles de recordar, transitando inertes por pasillos casi ficticios en mi memoria.

A mi derecha Rocio, la observo desde la ventana en tanta inocencia y sensualidad que trastornaría incluso al más célibe.

La música jamas se ha detenido, incluso tras tantas jornadas psiquiátricas, incluyo en prisiones físicas y mentales. Se astuto chico, es lo único que no podrían quitarte, ni con la mejor paliza, ni siquiera el tribunal.

Un hombre inteligente haría caso de las señales, de los sueños premonitorios e incluso los encuentros «aleatorios», un hombre inteligente guardaría una porción de humanidad, un trozo de cariño, una pizca de ternura y como no alguna canción para la siguiente amante. Pues yo carezco de inteligencia, por lo menos de ese tipo.

Una de las crisis más grande de la humanidad está ahí afuera, mientras yo me recuesto en el suelo y solo veo imágenes mentales de otra época, cuando incluso puedo sentir aromas, un trago de realidad, tacto, asombro, colores, sabores y EMOCIONES.

¿Volverías una vez más?, ¿Irías contra la promesa que hicimos la última vez?. ¿Qué tal ir en contra de las probabilidades?.

La tormenta perfecta, el corazón ruge violento, la sangre hierba, la emoción desborda, la palabra traiciona. Ahí estás tu, dentro de todo aquello que cuesta tanto describir.

Cada canción vuelve a conspirar y solo puedo fantasear en algún rinconcito en tu habitación, tal vez lo suficientemente valiente para pensar en tu cama.

Infielmente tuyo,
Javier

No Leaders please

Invéntate a ti mismo y luego reinvéntate a ti mismo,
no nades en el mismo fango.
invéntate a ti mismo y luego reinvéntate a ti mismo,
y
mantente alejado de las garras de la mediocridad.

invéntate a ti mismo y luego reinvéntate a ti mismo,
cambia tus pautas y tus formas tan seguido que ellos no puedan
nunca
clasificarte.

infúndete nuevo vigor y
acepta las cosas
pero sólo en los términos que has inventado
y reinventado.

sé auto-reflexivo.

y reinventa tu vida porque debes;
es tu vida y
su historia
y el presente
te pertenece sólo
a ti.

Ella

Ella no había caído en el juego de los mortales como yo.

Ella era auténtica , sin toda esa pasta superficial, sin los adornos del siglo XXI.

Mientras yo me emborracho de ellas, mientras participo de la clandestinidad y baila a mi lado la muerte.

Las noches se revelan, ellas bailan , yo la extraño, la busco y no la encuentro

Como si no existiera , espejismos , humo , fantasía

Al borde del precipicio

Infielmente tuyo

Javier

The gambler

You’ve got to know when to hold ‘em
Know when to fold ‘em
Know when to walk away
And know when to run

Lo que sucedió aquella noche de viernes queda solo en la retina de aquellas historias borrosas, no por los excesos, sino más bien por conveniencia.

La efervescencia de la música y la juventud, tal vez demasiada juventud. Un testigo de la escena, el riesgo y la adrenalina de lo que no es adecuado.

El mundo en una cuarentena casi ridícula, mientras podría todo el mundo apagar la luz y dejar aquellas vidas tan patéticas.

Seguirán apareciendo los artistas en mi vida, cada uno para tomar alguna parte deliciosa, cada uno para usarme de la manera que apetezca.

Cada uno tenia su precio, todos estaban dispuestos a prostituirse por la cifra correcta, incluso yo.

Infielmente tuyo,
Javier

pensando en algún lugar

Viernes, 04:50 am. Acostado mirando el techo, mientras alguna desconocida duerme a mi izquierda, cuando empiezo a sentir un poco de asco por que no sigue habiendo nada.

Cobre un cheque gigantesco y solo se me ocurre largarme a cualquier rincón del planeta, tal vez hacerme a la mar.

El planeta se vuelve loco y si tuviera que ser brutalmente honesto, no me importaría que se muera el total de la humanidad, incluyéndome.

Infielmente tuyo,
Javier