Y la busqué … tal vez el único que sabía su verdadero nombre.
Lloré un poco, sin que nadie se diera cuenta, en el silencio de mi habitación.
Le he amado tanto , una década querida , con más tiempo a la distancia .
Que será de ti …
Y la busqué … tal vez el único que sabía su verdadero nombre.
Lloré un poco, sin que nadie se diera cuenta, en el silencio de mi habitación.
Le he amado tanto , una década querida , con más tiempo a la distancia .
Que será de ti …
Lo que sucedió aquella noche de viernes queda solo en la retina de aquellas historias borrosas, no por los excesos, sino más bien por conveniencia.
La efervescencia de la música y la juventud, tal vez demasiada juventud. Un testigo de la escena, el riesgo y la adrenalina de lo que no es adecuado.
El mundo en una cuarentena casi ridícula, mientras podría todo el mundo apagar la luz y dejar aquellas vidas tan patéticas.
Seguirán apareciendo los artistas en mi vida, cada uno para tomar alguna parte deliciosa, cada uno para usarme de la manera que apetezca.
Cada uno tenia su precio, todos estaban dispuestos a prostituirse por la cifra correcta, incluso yo.
Infielmente tuyo,
Javier
La tormenta del alma
Infielmente tuyo,
Javier
Viernes, 04:50 am. Acostado mirando el techo, mientras alguna desconocida duerme a mi izquierda, cuando empiezo a sentir un poco de asco por que no sigue habiendo nada.
Cobre un cheque gigantesco y solo se me ocurre largarme a cualquier rincón del planeta, tal vez hacerme a la mar.
El planeta se vuelve loco y si tuviera que ser brutalmente honesto, no me importaría que se muera el total de la humanidad, incluyéndome.
Infielmente tuyo,
Javier
Tal vez cómo le suceda a cualquier fuera de la ley, una vez que se cruza aquello llamado limite, se vuelve imposible un retorno.
El rechazo a las reglas, a la policía , a lo mentalmente saludable.
Han sido días muy interesantes. Hay cierta atracción a aquellos espacios salvajes, la mística de la vida abunda y yo tengo total libertad de acción.
Exquisita existencia,
Tanto víctima como victimario
Casi he quemado todos los puentes de pseudo realidad ,
Infielmente tuyo,
Javier
El neumático contra el pavimento , solo a un milsegundo de ser polvo. Te ves de frente a la muerte y sabes muy bien cómo safar. Puños apretados preparado para todo.
Qué tal las señales ?
Lo pienso y río. Lo he conseguido todo ! . . . incluso tal vez un poco más
Compartíamos la misma clase de energía inagotable,
la despreocupación y la sensibilidad que te da la vida bien vivida.
Partes de mi que ella odia, una pequeña porción que le intriga.
Compartimos un cigarrillo ofrecido por ella a las 6 de la tarde.
Deseos de abrazarla y decirle que de alguna u otra manera las cosas estarán bien.
¿Que cambio en ese viaje al otro lado del mundo?,
que es esa manera tan peculiar de relacionarse con el resto.
Sonrisas
La recuerdo por 48 km haciéndome sexo oral mientras conducía su auto del año, a 20 kilómetros por hora rogando a los dioses por cada semáforo en rojo.
Mientas ella tiraba billetes al aire y e intentaba quitarme la ropa frente a todos. Le debo haber robado 12 millones de pesos esa noche, para ella solo la propina. Así era nuestra vida.
Mire al cielo, las estrellas perfectas haciendo eco con todas las cosas en mi cabeza. Recuerdo a Francia con su pelo rubio, es el tráfico en Américo Vespucio mientras le voy tocando la pierna y un poco más allá.
Llevaba borracho semanas , jugando de habitación en habitación , recorriendo la ciudad y siendo fantástico con ellas.
Hoy sigues presente.
Infielmente tuyo,
Javier
Conquisté America en Marin 014 .
Noches duras , amaneceres difíciles