Un pequeño espacio en el tiempo

Y yo podía sentirme ansioso y rabioso por mil cosas y por supuesto que cada cierto tiempo me confabulaba con la luna para cometer algún crimen.

Pero si había una parte de mí totalmente en calma, aquella donde estás tú, donde estoy yo. Donde sabemos que nos amamos sin condición. Donde sabemos que el tiempo siempre es nuestro.

Infielmente tuyo,

Javier

Seguramente era por lo prohibido

Me dijo: ni se te ocurra mirarla …

Asentí : tengo las manos amarradas

Fue suficiente un par de cerveza en una terraza de algún hotel para que yo me quedara fascinado.

Siempre en búsqueda de lo prohibido. No veo tanta inocencia, eso hoy me gusta.

Quizás esta primera semana de enero tenga un propósito

Infielmente tuyo,

Javier