incorrectos

Seguía pareciéndome la gente idiota, limitados todos. Muchas veces yo, muchas veces tu. Sobre cuando manteniamos distancias ridículas.

Vivíamos tan anestesiados, que habíamos olvidado la importancia de la libertad, el enfrentar los acontecimientos con coraje y mandar a la mierda a quien nos joda en el camino.

Habíamos olvidado también que NO tenemos el deber de agradar a todo el mundo, tampoco ser gentiles con ideas absurdas.

Necesitábamos ser un poco más disruptivos, politicamente INCORRECTOS.

Levantarle la falda a la madre superiora, invertir algunas cruces y volverse lo suficientemente loco en el camino.

Habiamos olvidado la gloria, el pararse en hombros de gigantes, ser violentos en buenas causas, darse una buena acomodada de los cojones mientras todos miran mientras al mismo tiempo enciendes dos cigarrillos cargados de cancer.

Somos todos tan idiotas que seguimos creyendo en la reencarnación para justificar nuestra falta de coraje, nuestra falta de voluntad, como si nuestra infinitesimal existencia atómica significara algo.

Toma todo el placer que te apetezca, revientate en todo el placer sin mirar atrás.

Manual de cojones,
prefacio de una vida bien vivida,

asumiendo las consecuencias,

Infielmente tuyo,
Javier

No apareciste

No hubo café. No quise insistir, no quise decirle que me había pasado toda la semana pensando en que decir, no quise decirle que ir había despejado toda mi agenda sólo para poder tener otro instante de aquellos ojos, de aquella mirada, quizás pensar en otro abrazo pegado a su cuerpo, a su alma.

Me pase cada noche mirando el cielo pensando en mi siguiente movimiento, sabiéndome en un jaque inmediato, de igual manera siempre presentándome. Vistiendo mi mejor atuendo: mi locura , el amor y la sinceridad.

Se nos sigue pasando la vida y eso me aterra.

Nunca he pensado tener demasiado tiempo

Infielmente tuyo,

Javier

Cucarachas

Vivíamos a Merced de la adrenalina , Merced con minúsculas, jajajaja . Vivíamos en una constante fiesta, llena de sustancias que derretirían el cerebro de cualquier hombre. No era nuestro caso, éramos ratas de laboratorio y podíamos hasta con el ácido en nuestros cuerpos, pudimos con la muerte, las cucarachas y sobre todo con la resaca.

Llevábamos una vida de fiesta y buen rock and rolll y fue maravilloso

Infielmente tuyo,

Javier

Todo o nada . . .

Quizás si no estuvieras tantas horas en la pantalla de tu teléfono y estuvieras mucho más atento a todo lo que sucede a tu alrededor tendrías material para escribir, material para deleitarte y quizás, solo quizás la posibilidad de encandilarte con alguna mujer.

Yo seguía pensando en apostar toda mis fichas a una sola apuesta. TODO O NADA TODO O NADA !!!

no hay otra manera,
Infielmente tuyo,
Javier