Quizás era otra cosa lo que quería.

Quizás al final del día no era tan extraordinario como pensaba, y quisiera un buen beso de buenas noches, un abrazo y sentir a alguien en mi pecho.

Quizás ya no quiera amarte solo en esa idea de la distancia y sentimientos tan superiores al resto.

Quizás también quisiera tu carne, un poco de buen humor y que me desees.

Quizás no quiero que te cases con otros y que yo sea el indicado, y que no me busques solamente en la tormenta.

Infielmente tuyo,
Javier

felicidad a medias

Quizás lo que necesitaba era un poco de paz, sanar todas las heridas y olvidarme por completo de los viejos amores.

Yo. Yo ya no esperaba un mensaje de vuelta, no esperaba ni ansiaba que volvieras a aparecer.

Puedes quedarte con tu felicidad a medias.

Infielmente tuyo,
Javier

Como fue

Sí. Cuando me pediste con volteara aquel domingo de Noviembre me quedé pensando dos cosas:

Que por fin habías aparecido para dedicarnos a nada más que ser felices, ya sin dudas, dispuesta a todo.

También me entró un pánico que no había experimentado jamás. Sería otra exquisita tormenta y yo sufriría todas las consecuencias.

GPS

Fue catarsis, me ha dejado el cuello reventado, casi inmóvil. Todo eso solo con sentarse frente a mi y no decir nada.

Cabrona ! Yo que vivía anestesiado y haciéndome la idea de solo imaginarte.

En aventuré hoy sin gps, solo avanzar y perderme, tal como lo llevaba haciendo toda mi vida.

Infielmente tuyo,

Javier

Luna, otra vez

Podíamos realmente salvarnos de nosotros mismos? Me quede pensando en la reflexión de Raquel.

Cantinero, otra ronda mientras la luna se luce y yo sigo acelerando a fondo, no solo sobre las dos ruedas, sino que también con mi vida. Las canciones no paran de conspirar, “razón y piel, difícil mezcla, agua y sed, serio problema”.

E intentaba lo que sea para salir de aquella sensación de letargo, peleas, amantes, drogas, deudas, pecado, pecado y pecado.

Cantinero, otra ronda, mientras Paula se hace las tetas en alguna clínica de Santiago y yo sigo siendo un sustituto, una especie de morfina para la gente dañada.

“Ella es perfecta y el es perfecto” escuche desde la otra mesa… no pasó aquello una vez en nuestras vidas, verdad?

Incendiaria Roma hoy, asesinaría a la reina y acabaría con la navidad

Descubrí en mi un talento innato en el caos, en las probabilidades en contra y en tomarme la vida por los cojones

Infielmente tuyo,

Javier

EFECTO GRAVITATORIO

Era capaz de leer a cualquier persona en la habitación, podía captar cualquier movimiento sutil, juegos de labios y movimientos de piernas, coqueteo en la mirada que eran en apariencia casuales.

Tengo la sensación de que no me quieres contigo, tengo aún esa idea que rondan tantas dudas, demasiadas preguntas para que logres entregarte completa. Pero estoy seguro que al mismo tiempo no quisieras verme con alguien más, querer de esa manera a alguien más, lograr tanta sincronia, tanta honestidad.

Ella me sacaba de quicio por que no podía anticipar ningún movimiento como lo podía hacer con la mayoría de la gente. Con ella no podía jugar a las marionetas desde mi castillo de arena.

Quizás por eso seguía orbitando ese planeta, por esa atmósfera tan particular, ese aire a casa. EFECTO GRAVITATORIO.

No hay escape de la gravedad,
infielmente tuyo,
Javier