Ella es el y yo soy ella

05 de junio de 2017 y estamos los tres sentado en una mesa. Me pregunto si la mayoría son tan observadores como yo, si captan cada detalle como lo hago yo,  y me pregunto si sus cerebros harán tan malas jugadas como el mío.

Los observo, como si se detuviera el tiempo, tal como se ve y se siente en las películas, me abstraigo de la escena y comienza una sobre estimulación en mi. Se ríen de la misma manera casi estúpida, disfrutan la misma energía, sus mundos son el trabajo, casi perfectos en su actuar, errores mínimos, lógicos, ambos muy preocupados por mi.

Yo soy en gran parte muy diferente, no pertenezco a esa escena, no me mueve y no comparto su forma de vivir la vida, sus risas a veces me colapsan y a veces quisiera estar bien lejos. Los adoro de igual manera.

Yo soy mi madre, loco, completamente emocional, lleno de vicios, sencillo, perdido, dañado y lleno de amor.

Tu, tu eres mi padre.

Javier

He cumplido

Después de pasar por 3 universidades he cumplido con obtener un título universitario.

Voy a ser completamente sincero, fue un juego de niños, me he sentido como cuando iba en 2do o 3ero básico y rogaba para que me adelantaran uno o dos cursos. Me doy cuenta de que la educación formal, así como la conocemos no es para mí. Autómatas, copiadores y repetidores. 

Mi intención no es sonar soberbio, pero debí ser promiscuo en darme cuenta de todos los talentos y habilidades, debería haberme puesto a viajar desde más pequeño, debería haber aprendido más programación, debería ya estar hablando 4 o 5 idiomas y descontagiarme del conformismo y mediocridad, definitivamente debería dormir menos. 

Me quedo con las personas, los momentos, las risas y las penas , me quedo con las tardes en bares con compañeros donde aprendíamos lecciones mucho más importantes.

Me quedo con las buenas oportunidades que aproveche mientras el resto se dormía, siempre intenté ir más allá, aunque los últimos días ya no di tan duras batallas. 

La educación debería encargarse de generar instancias de aprendizaje personal y luego fomentar esas inteligencias individuales, debería encargarse de generar sujetos creativos, apasionados y locos. 

Con mucho respeto a mis padres y abuelos, pero la universidad no es para todos y no es un instrumento de felicidad garantizada.
Javier 

Nadie sino tu – Bukowski

Nadie puede salvarte sino

tú mismo.

te verás una y otra vez

en situaciones

casi imposibles.

intentarán una y otra vez

por medio de subterfugios, engaños o

por la fuerza

que renuncies, te des por vencido y/o mueras lentamente

por dentro.

nadie puede salvarte sino

tú mismo

y será muy fácil desfallecer,

pero muy fácil,

pero no desfallezcas, no, no.

limítate a mirarlos.

escucharlos.

¿quieres ser así?

¿un ser sin cara, sin mente,

sin corazón?

¿quieres experimentar

la muerte antes de la muerte?

nadie puede salvarte sino

tú mismo

y mereces salvarte.

no es una guerra fácil de ganar

pero si algo merece la pena ganar,

es esto.

piénsalo.

piensa en salvarte a ti mismo.

tu parte espiritual.

la parte de tus entrañas.

tu parte mágica y ebria.

sálvala.

no te unas a los muertos de espíritu.

mantente

con buen talante y garbo

y al cabo,

si fuera necesario,

apuesta tu vida en plena refriega,

al carajo las probabilidades, al carajo

el precio.

nadie puede salvarte sino

tú mismo.

¡Hazlo! ¡sálvate!

entonces sabrás exactamente de

qué hablo.

La chica más guapa de la universidad

Finales de noviembre o tal vez ya diciembre de 2016:

 

Seguramente llevábamos  casi un año de relación M.J. Debo ser completamente honesto, nunca me sentí enamorado, por momentos bastante embobado, éramos tan distintos, tu con todos tus prejuicios y cuadraturas de cabeza, yo un universo donde todo es posible. Un romance desgastado por la monotonía, algo que para mi es inaceptable.

Además de estudiar, trabajaba en la universidad, sentado tras un escritorio orientando a jóvenes, gran ironía siendo yo tal vez la persona mas perdida de todo el lugar. En ese minuto la llamé “sonrisitas”, la chica mas guapa que vi en mis 3 años de universidad.

Siempre pensé que era mi cabeza haciéndome jugarretas y cada vez que pasabas me sonreías, tal vez con la mirada mas dulce y coqueta que he visto. Es increíble pero aun me sacas sonrisas de pensarte.

Debió ser un domingo, revisé facebook después de alguna discusión con M.J.  y tenia un mensaje tuyo, no me sorprendí, la vida tiene una forma muy misteriosa de entregarme todo lo que deseo, soy un niño en una tienda de dulces con crédito ilimitado. Comenzamos a escribirnos, y te has decepcionado al saber que estaba en una relación.

  • No lo creerías Francisca, pero acabo de terminar.

Te acercaste el lunes siguiente antes de terminar de trabajar. Vamos a tomarnos una cerveza. Me volví loco, la chicas más guapa de la universidad me ha invitado a una cerveza. Nos subimos a una micro y el coqueteo fue evidente, me doy cuenta que entre más directo soy y entre más miro a las mujeres a los ojos se vuelve más fácil llegar a ellas. Pedimos una mesa y empezaron a correr las cervezas. Me tenias cautivado, eras un caos, tal vez tanto como yo. Recuerdo que paso un vagabundo por nuestra mesa pidiendo limosna y no se te ocurrió nada mejor que invitarlo a sentarse y pedir otra ronda. Caí rendido en ese minuto. Nos besamos, y en el cuerpo mas sangre que cerveza nos fuimos a mi casa.

Bueno, ustedes ya saben lo que sigue, y saben muy bien cuando la ropa estorba, la química hace lo suyo.

Nos despertamos, la resaca maldita, hasta en ese momento seguías siendo guapísima, compramos agua y nos separamos.

Me escribiste una carta, que seguramente abandone en alguna casa donde viví, donde expresabas la manera extraña e increíble de como había movido tu mundo, de que yo era una persona totalmente distinta a las que tu conocías y que tenias miedo. Salimos un par de veces más.

Te asustaste y huiste. Cobarde Francisca sonrisitas, fue una buena decisión

 

Te necesito

—>Play

 

Te necesito para no salir huyendo

cuando todo se vuelve complicado.

cuando entro en pánico.

No solo tu recuerdo,

ni tu olor a primavera.

Tampoco las borracheras,

ni las putas o los analgesicos.

No soy un hombre,

soy un payaso niño.

Estoy lleno de cicatrices

y la constante soledad haciendo lo suyo.

Hoy no entiendo las pruebas,

hoy no entiendo la broma cósmica.

He dormido en parques

sintiendo tanto frío que no lo creerías,

pensando estúpidamente que eso me haría fuerte.

Deje de dormir para no perderme nada.

Me entregue completamente al misterio del amor

abandonándolo todo.

 

Me he quedado:

loco, solo y con unos buenos poemas

 

Javier

Hasta que nos encontramos

Después de tal vez 4 o 5 meses de tinder, whatsapp, facebook, facetime, borracheras y abrazos virtuales.

Después de un impulso y viajar 300 km sin encontrarte.

Después de ir en un bus y estar a punto de bajarme frente a tu casa.

Nos hemos encontrado, ha sido como si nos conociéramos de siempre, risas, tonterías, caricias torpes y algo de coqueteo.

Por primera vez me he aguantado, no la he besado. No es que me haya acobardado, pero no hay apuro.

Se ha ido de viaje, yo me siento feliz.

me ha faltado pornografia

—->Play

mi primera vez:

Recuerdo tener 18 años, tuve muchos encuentros previos con diferentes mujeres, pero nada de grado 3.

Fernanda me había invitado a su cumpleaños, nos llevábamos bastante bien, también tenia esa necesidad de libertad, será de las pocas personas que me agradaron en el colegio. Ella  arrendó una cabaña cerca de la ciudad. Yo aun vivía en casa de mis abuelos  y la verdad la cerveza aun no me volvía loco. Gratas conversaciones, yo dandole a una que otra cerveza. Recuerdo que apareció esta chica con un look medio “punk”, una carita bastante tierna.

Me tomo de la mano y me llevo a una habitación. Sin previo aviso me dio una cachetada. Mi nariz comenzó a sangrar, me comenzó a abrazar y me dijo: lo compensaré. Cerré la puerta y comencé a quitarle la ropa. No soy de ponerme nervioso, pero estaba tenso, seguramente parecí el sujeto mas torpe del universo.

En ese momento entendí lo educativa que puede ser la pornografía. Casi como si se tratara de una coreografía, un par de vueltas, arriba, abajo, de lado, me he quedado sin mas ideas. Me ha faltado pornografía.

Estaba tan concentrado en hacer todo bien que ni siquiera he disfrutado.

Le he preguntado: ¿Como lo hice?

Soy un idiota.