He formado una familia 

Sobre un bus, sentado en el asiento 50 camino a Concepción. Escribiendo tal vez la historia mas importante de mi vida, la historia de amor que me salvo la vida. Y no importa mucho como resulten las cosas, ni cuantas veces hagamos el amor, para mi se hace mas importante sentir que tengo una persona para mi, que siendo como soy, con mi complejidad de caracter , mis arrebatos y mi manera tan interesante de comprender la realidad me acepta sin condición. 

Son mas de 10 meses sin vernos, no es que este contando el tiempo, pero recuerdo muy bien aquel viaje que realicé, que me permitió descubrir que no somos personas normales, que nuestro cariño se escapa de la norma, de las mentiras, de las posesiones y egoísmos. Que nuestro lenguaje se alimenta principalmente de miradas, sensaciones, musica. Desnudando el alma y muchas veces el cuerpo.

He formado una familia. 

Estilo

Para mi no había nada mas seductor que el estilo que tenían algunas personas, había una diferencia en ellas, que salen de la norma, en sus maneras de respirar, de interactuar con el resto, incluso en sus ropas. Es como si vivieran en otra dimensión y tuvieran su mundillo secreto. La forma casi angelical de acariciar su cabello,  abrocharse los cordones de los zapatos o hasta  pensar.

Para mi era algo realmente atractivo, muy similar a lo seductor de los gatos.

No me puedo regir por la norma 

Me he conducido al ritmo de la música , casi de la manera en que lo haría un adicto, en los juegos de seducción ,  la escritura y los amaneceres en el gimnasio. Seguramente mi cuerpo y mi cerebro con sobredosis de amor. Me exigo como lo debería haber hecho siempre, me desprendo de mis prejuicios y mas profundos miedos.

No soy una persona común, simplemente no encajo en la norma y ellos lo empiezan a entender. 

Recorrería el mismo camino si era necesario para crecer tanto como he crecido. 
Javier 

El abrazo de papá

Regla definitiva para el escritor: “No debo dejar decantar la emoción”

Sabia que tenia esta conversación, de la que había escapado ya por un par de semanas. El chico suicida ya buscaba unos billetes en el bolsillo para comprar algo de coraje liquido. Seguramente hubiese elegido wiskey, que me ponía loco en muy poco tiempo. Acto seguido me hubiese puesto los audífonos y me hubiese refugiado en algo de rock and roll. Hubiese llegado a la casa de mi padre vuelto una furia, vomitando palabras que realmente no quiero decir, sentimientos en gran medida distorsionados . Hubiésemos tenido la gran discusión de nuestras vidas, incluso teniendo puntos de vistas realmente similares.

Pues no hubo wiskey, una pequeñita dosis de rock and roll si, hubo mucho miedo, algo de pánico. Realmente hubo cariño y palabras dulces en esta conversación. Me armé de valor y enfrente la situación como un hombre:

“Papá, La amo y quiero que lo sepas”.

El me ha sorprendido con un abrazo y me doy cuenta de que estoy lleno de prejuicios y miedos.

Ha sido un día realmente recordable.

 

Javier

No ha sido tarde para mi.

Mis ojos y  la torpeza de mis movimientos me delatan. Había dormido tal vez 2 horas la ultima noche. Esta vez no precisamente por pensamientos angustiosos o propios del chico suicida, quien últimamente ha estado lejos, bastante lejos como para tener una pizca de fuerza. Hay una energía, única que había experimentado antes, exactamente la misma sensación de cuando estábamos mas juntos que siempre, cuando la gente se maravillaba de nosotros, donde irradiábamos una energía tan especial. Le llamábamos amor y aun lo hacemos. Aun no sabemos muy claro que sucederá con nosotros, pero hemos construido algo tan fuera de serie, algo que transciende espacio-tiempo, aquello que acepta mis peores equivocaciones y celebra mis triunfos. Aquello me exige, me hace madurar y hacerme cargo de mis decisiones.

No soy el mismo de hace un par de meses, no soy el mismo que llego ha este lugar, fingiendo mil cosas, creyendo que otra vez haría de las suyas, de sus juegos de mente. Al mismo tiempo lo soy y eso me mantiene alerta, un golpe a la humildad único. Una lección que no se me podría haber dado de ninguna otra forma. No me siento muy orgulloso de haber puesto mi vida en riesgo tantas veces, de una manera egoísta, haciéndome daño principalmente a mi y sin querer, involucrando a terceros. He sido la mayor parte del tiempo un cobarde, jugando a ser un niño mimado soberbio e indolente, justificándome en mis buenas intenciones, eso no me ha permitido crecer.

Llegue a convencerme de que las noches tras las rejas, las palizas, el sexo sin sentido, el loquero, la poesía y el roce con la muerte eran solo buenas historias, parte del cliché, aquello que alimenta el ego, aquello por lo que seguro muchos me recuerdan. Y otra parte de mi tan sensible como para hacer a cualquier hombre llorar, aquella parte que levantó a su madre mas veces de las que debía. Aquella que tu conoces mejor que nadie, aquella que  abre cualquier corazón.

Solo hoy, cuando puedo explotar todo mi potencial es cuando me puedo sentir en paz. Sin tener que ocultarme, sin tener que usar armaduras. Mis mayores prisiones han sido las de mi mente, que aun intenta sabotearme en la búsqueda del placer, pero está mi corazón, que ha sabido gobernar y salvarme la vida.

Quien lo diría,  pero hoy día a día combato por mi libertad, el combate más lindo que puede existir y que seguramente me tomará la vida entera y tal vez otras. Algo que aprendo a disfrutar y que hace renacer mi espíritu aventurero. Esa era la aventura real.

Me asombro, no ha sido tarde para mi.

Javier

 

No puedo medir el amor

Play >Angus & Julia Stone – Snow
“…cuidado con el hombre promedio
con la mujer promedio
cuidado con su amor, su amor es promedio
busca lo promedio…” –  Hank
No te olvides nunca de que te quiero mucho
me ha dicho Marta, mi abuela por teléfono.
Mi única respuesta sincera a esa declaración fue:
Tu tampoco lo olvides.
Declaro que quererme debe ser realmente tortuoso.
Nada fácil, nada agradable.

Hoy pensaba en lo siguiente:
¿Cuanto me quieres?
¿Cuanto me amas?
¿Acaso hay una manera de medir el amor?
No lo veo de esa manera.
simplemente está y desborda.
No se quiere mas,
no se quiere menos.

Hoy me doy cuenta
de que una de las experiencias
más maravillosas
es ver a alguien
crecer.
Amar incondicionalmente
Amar incondicionalmente
Amar incondicionalmente.

Javier

He pagado con la existencia

Después de su correo electrónico,
llamadas de media noche,
mensajes al amanecer
y fotografías varias.
Las emociones volvieron a fluir. 

Como si le hubiésemos puesto play
a todo ese huracán.
A todo ese amor que 
nunca se había apagado.

Vuelven los sueños de familia,
la casita con chimenea
cerca de la playa,
hacer el amor en la alfombra,
la niña que sabemos vendrá en camino,
el café por la mañana,
la risas y los juegos,
abrazos del alma.

Y la distancia hoy,
no me desespera,
al contrario, 
me mantiene cuerdo.

Ha salido algo hermoso
del caos,
ha salido algo bueno
del chico suicida.

Recorrería todo el camino
otra vez.

Ha llegado el momento !