¿Reconocimiento?

El Blog ya lleva algún tiempo, 2016 para lo que buscan un poco más de precisión. Ha consistido en una diarrea mental, otros textos nacidos desde lo más genital pero todo con mucho corazón.

Relatos cargados de polémica, bruscas conversaciones con amantes o familiares por lo expuesto, pero a final de cuentas un ejercicio de sanidad, quizás otra de mis adicciones.

¿Qué sucede con el reconocimiento?, ¿Que acontece cuando otros se estimulan?, ¿Como te sientes?.

Sin dudas se empalma el ego, una dosis de satisfacción. Reconfirmación del camino solitario, de esa mirada perdida, alma vieja, aventurera y melancólica.

Sincronías perfectas, como aquella llamada que llega justo antes de apretar el gatillo.

¿Qué será de ti?, ¿Estarías orgullosa?

Destapa la mejor botella de vino esta noche querida, que lo celebramos.

Infielmente tuyo,
Javier

Tears don’t fall

With blood shot eyes, I watch you sleeping
The warmth I feel beside me is slowly fading
Would she hear me, if I called her name?
Would she hold me, if she knew my shame?

There’s always something different going on
The path I walk is in the wrong direction
There’s always someone fucking hanging on
Can anybody help me make things bet-ter?

Your tears don’t fall, they crash around me
Her conscious calls, the guilty to come home
Your tears don’t fall, they crash around me
Her conscious calls, the guilty to come home

The moments died, I hear no screaming
The visions left inside me are slowly fading
Would she hear me, if I called her name?
Would she hold me, if she knew my shame?

There’s always something different going on
The path I walk is in the wrong direction
There’s always someone fucking hanging on
Can anybody help me make things bet-ter?

Your tears don’t fall, they crash around me
Her conscious calls, the guilty to come home
Your tears don’t fall, they crash around me
Her conscious calls, the guilty to come home

This battered room I’ve seen before
The broken bones they heal no more, no more
With my last breath I’m choking
Will this ever end I’m hoping
My world is over one more timeLet’s go!

Would she hear me, if I called her name?
Would she hold me, if she knew my shame?

There’s always something different going on
The path I walk is in the wrong direction
There’s always someone fucking hanging on
Can anybody help me make things better?

Your tears don’t fall, they crash around me
Her conscious calls, the guilty to come home
Your tears don’t fall, they crash around me (tears don’t fall)
Her conscious calls, the guilty to come (conscience calls)Better!Your tears don’t fall, they crash around me
Her conscious calls, the guilty to come home (conscience calls)

Retrovisores

La perfecta nostalgia del retrovisor,
atardeceres carmesí,
vividos,
incluso romántico en el oeste.

Como si se tratara de la vejez anticipada,
miradas con perspectiva,
años luz.

Acelerador a fondo hacia la oscuridad,
otra vez. . . .

Infielmente tuyo,
Javier

Mientras suena de fondo Dark Chest of Wonder de Nightwish

Carnaval – Lucybell

Serí­a tan fácil siendo lluvia
Sólo un roce y tendrí­a que caer
Serí­a tan fácil siendo monte
En mi pecho te abrazarí­a con mi piel

Siempre he estado vivo
Al menos cuando he logrado llegar
A ver el sabor
Que dejó el temor
De tener que olvidar
Al regresar verás
Al regresar verás mi carnaval

Sería tan fácil fingir
Que te volveré a ver
Que te volveré a ver
Sería tan fácil vivir
Con la mirada hacia dentro
Con los ojos adentro

Siempre he estado vivo
Al menos cuando he logrado llegar
A ver el sabor
Que dejó el temor
De tener que olvidar
Al regresar verás mi carnaval

Al regresar verás mi carnaval
Al regresar verás mi carnaval
Y verás mi carnaval.

Poema para el limpiabotas – CB

Equilibrio es el que mantienen los caracoles que trepan
por los acantilados de Santa Mónica;
Suerte es bajar andando la Western Avenue
y que las chicas de una sala de masajes
te griten, «Hola cariño».

El milagro es tener cinco mujeres enamoradas de ti
a los 55 años,
y lo bueno es que sólo puedas
amar a una de ellas.

El regalo es tener una hija más buena
que tú, con una sonrisa mejor que la tuya.

La calma te la da conducir un
Volkswagen azul del 67 a través de las calles
como un adolescente, escuchando
-El anfitrión que más te quiere- en la radio,
disfrutando del sol, disfrutando del fuerte zumbido
de un motor reconstruido
mientras serpenteas en el tráfico.

La bendición es que te guste la música rock,
la música clásica, el jazz…
Todo lo que contenga la energía original
del placer.

Y la probabilidad que retorna
es la tristeza profunda por debajo
de ti, por encima de ti
entre paredes como guillotinas
furioso por el teléfono que suena
o los pasos de alguien que pasa;
pero la otra probabilidad
(el extremo melodioso que siempre viene a continuación)
hace que la cajera del
supermercado se parezca a
Marilyn,
a Jackie antes de que acabaran con su amante de Harvard
a la chica del Instituto a la que todos
seguíamos hasta su casa.

Está lo que te ayuda a creer
en algo más aparte de la muerte:
alguien que se acerca en un coche
por una calle demasiado estrecha
y se corre a un lado para dejarte pasar,
o el viejo boxeador Beau Jack
limpiando zapatos
después de derrochar todo el fajo de billetes
en fiestas,
en mujeres,
en parásitos,
tarareando,
respirando sobre el cuero
dándole al trapo,
levantando los ojos y diciendo:
«¡Que chingados!. Lo disfruté una temporada
que me quiten
lo bailado»
.

Algunas veces soy amargo
pero en general el sabor ha sido
dulce, sólo que no me he atrevido
a decirlo. Es como
cuando tu mujer te dice:
«Dime que me quieres» y tú
no puedes.

Si me ves sonreír en
mi Volkswagen azul
pasándome un semáforo en ámbar
conduciendo rumbo al sol
es que estoy atrapado en
los brazos de una
vida loca
pensando en los artistas del trapecio
en los enanos con grandes puros
en un invierno ruso a principios de los años ´40,
en Chopin, con su bagaje de tierra polaca
en una vieja camarera que me trae una
taza extra de café y
se ríe mientras lo hace.

Lo mejor de ti
me gusta más de lo que crees
los demás no cuentan
a no ser porque tienen dedos y cabezas
y algunos tienen ojos
y la mayoría tienen piernas
y todos ellos
tienen sueños buenos y malos
y un camino por recorrer.

La justicia está en todas partes y funciona
y las ametralladoras y los billetes
y los cercos
lo demuestran.

Charles Bukowski.

El café

Disfrutar de un café al amanecer, cuando se ha llevado mucho tiempo sin beberlo, de preferencia en solitario frente al mar con la nariz fría, los pies congelados sintiendo el sabor de cada grano en una amargura deliciosa, ambas manos rodeando el tazón para tomar algo de temperatura. Temblando de ves en cuando observando las olas, mientras los primeros rayos de sol acarician como lo haría una madre, quizás como la mía.

Sin haberte visto supe con detalle que sucedió esa noche, la escena brutal, agonizando mientras el oxigeno comienza a faltar, así luce una sobredosis, yo he visto demasiadas en mis veintiocho años.

Los sueños nunca han sido coincidencia en mi, aquellas sensaciones intuitivas que suelo adormecer por que me salí de la carretera y me desvié por un camino que suponía solo observar.

Y sí, me quedé pensando en esa sensación casi onírica deambulante en que transitaron los últimos 10 años destrozandolo todo, huyendo y estrellándome a toda velocidad.

Hubo una sensación de calidez en escenas cada ves más borrosas. Un corazón roto.

Infielmente tuyo,
Javier

Pobres …

Hombre ! Esa sonrisa tan macabea cuando todo se desmorona, cuando no hay certezas y reina el constante caos, la incertidumbre y la locuela. Tu lugar.

No me volví a relacionar con las leyes, ni ningún tipo de moral, me permití des aprender todas aquellas nociones idiotas y simplemente me dejé caer, absolutamente libre, seguramente no feliz.

El fuego es aliado, mientras quema figuran recuerdos del infierno, otro de mis lugares favoritos. Sentado desnudo, prestando toda la atención.

Pobres …