
Fantaseaba tanto con que algún día un tipo me diera bronca, así solo por ser, sin más motivo que las ganas desquiciadas de acelerar el pulso y sentirme un poco más vivo, fantaseo con robar autos y huir a máxima velocidad, entrar a un banco cargado de dinamita o envenenar al presidente, hey tranquilo servicio secreto que esto son solo divagaciones, no vayan a aparecerse en mi puerta cargado de armas y parafernalias jajaja.
Antes de cometer cualquier estupidez, tomé mis zapatillas y corrí, corrí como si en eso me jugara la vida, corrí como si en algún punto fuera a descubrir algo, corrí hasta que mis rodillas se tambalearon, mi nariz sangró y la respiración resonaba casi como una orquesta.
Tal vez debería volver a encerrarme en el gimnasio y pasar horas con la mente en blanco.
Javier
