Frente al tribunal

Recuerdas la última vez que estuviste en esta misma situación, cuando prometiste, incluso ante un juez no repetir ciertas conductas. El tribunal espera nuevamente, elegante, listo para leer todo mi listado de crímenes, parece que fue en otra vida, parece que fue en otro tiempo. Cuando la música se oía tan diferente, el mar rugía y esa sensación de falsa valentía era la atmosfera de todo.

¿Ha cambiado algo de todo aquello? Tal vez solo mi indiferencia que ha crecido, siento que estoy completamente congelado, podría alguien apuntarme directamente a la cabeza y yo solo lo miraría a los ojos, sin suplicas, solo incitando al tiro certero.

¿Sabes que es lo que me aterra del día de mañana a las 08:15 horas?, – Mi total falta de asombro, la excesiva confianza de que será todo tan oportuno, que estaré en el lugar donde deba estar, diré las palabras precisas, sea sentado en la barra del bar mas cercano, tras las rejas como algunos dicen que lo merezco o clavado dándole a las teclas, siempre arrogante, siempre presumido.

¿Me acompañarías en esta visita al infierno?, ¿Soltarías mi mano en algún momento mientras soy sentenciado? Ya cargo con algunas cadenas perpetuas, merecidas, muy merecidas.

Y cuales serian mis argumentos: – Es que mi infancia señor juez, es que mis padres señor juez, es que la locura, los excesos y el caos me transformaron en un total caos, en un despojado de culpas, en un total marginado de los preconceptos sociales.

No es momento que me arruinen la vida, si bien aun hay muchas cosas que no logro entender, me he mantenido firme en la batalla contra las probabilidades, he sido un sobreviviente ante todo pronostico y vamos, dame algo de crédito, dame algo de validez.

Recuerda los corazones rotos, recuerda las cicatrices, las noches al borde del precipicio a miligramos de la sobredosis, recuérdate tras los barrotes de alguna comisaria por crímenes injustificados, recuérdate perdido en la ciudad, errante, recuerda la autentica soledad, la que hunde a un hombre y te cambia la vida.

Los delirios, las palizas y tu que nunca apareces . . .  incluso cuando me acercaba a la luz, cuando no quise volver atrás 

Infielmente tuyo,

Javier 

Autor: jstrahalm

Just a boy . . .

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