consecuencias

Salí de esa corte con cierta sensación de satisfacción. No dejé en ningún momento de mirar a los ojos al magistrado, incluso por momentos pensé que lograba transmitirle todas las cosas que quería decir, pero que los protocolos tan estrictos no permiten.

Los minutos avanzaban como perfectas espadas clavándose en mi cabeza, mientras se lee en manera detallada la circunstancia de hechos que me han llevado a estar sentado ahí.

Yo merezco todo el rigor de la ley, yo merezco tantas sentencias perpetuas, no solo de aquellas que privan de la libertad física, he cometido tantos crímenes emocionales, me he burlado tanto de la humanidad que cualquier sentencia sería un pequeño castigo, un pequeño látigo merecido.

Así fueron dictaminadas mis 61 noches de reclusion nocturna, así fue como el pujar los limites en alguna época de mi vida me llevo a pasar por momentos que jamás pensé experimentar.

Debería buscar algo de ayuda, seria un desperdicio volver a verlo por acá – – exclamo el magistrado

Nunca volverás a verme por acá, la próxima vez prometo acelerar a fondo, la próxima vez prometo hacerlo de manera correcta.

La ciudad transita tranquila, yo me siento como en casa. Sin esa incomodidad constante de que no pertenezco, en el lugar donde no existen juicios ni se espera nada de mí.

Autor: jstrahalm

Just a boy . . .

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