Corta todos los puentes,
cambia de casa,
el telefono,
amores,
familia,
viejos rencores a ataduras.
Mientras dirigete al horizonte,
sin prejuicios,
conducido por la locura,
por el más brutal impulso,
en arrebatos.
Y no escapes del frio,
no escapes de la muerte,
del terror.
Mira de frente a la oscuridad
y sumérgete en ella.
Te encontrarás a solas con todos aquellos fantasmas,
en danzas perpetuas,
fascinado,
sonriendo eterno,
en respiraciones calmadas,
ya no de oxigeno,
sino que de real existencia.
ahora exala !
Infielmente tuyo,
Javier
