Sigo esperando la lluvia

Mientras sigo esperando la lluvia en esta ciudad que me acepta como un animal extraño, desencajado y hasta peculiar (peculiar y para culiar jajajaja). Mientras suenan algunas nuevas canciones y sigo buscando la manera más perfecta de perderme, ya no tanto de cama en cama, sino un poquito en algún pedacito de corazón. Me ha tomado 26 años entender que necesito a las personas, no en una actitud maquiavélica sino más bien en un vínculo amoroso, en un contrato de cariño, de incondicionalidad, sigo enamorado de mi autonomía, pero el abrazo sincero me quiebra, ahí la lección del día de hoy, soy un hijo de puta muy sensible, muy pequeñito a veces, que se angustia por que quiere ir y salvarlos a todos.

Me siguen estorbando los zapatos y los botones de la camisa, pero hay un deleite mágico estos días, el cielo tiene aquel color que intento capturar, la temperatura del aire se torna perfecta y el café sigue sintiéndose delicioso.

Despojarse de todo, perderlo realmente todo para ganar lo más maravilloso, entendí la verdadera libertad.

Hay esperanzas en la lucha contra las probabilidades.

Javier

El amanecer de hoy

El amanecer de hoy.

Los colores del amanecer

Conjugan perfectamente con el profundo oceano,

Indescriptible en una foto

Indescriptible en un verso.

Perpetuo en la retina,

En los flashes poéticos,

La insolencia puede volverse maravillosa,

La violencia es inteligente.

Has estado hipnotizado por tal belleza?

Como si quisiera contarte un secreto,

Un susurro infinito.

Aprovecha aquellos vientos,

Aquella sensación en el aire,

No se escapa de la lluvia,

Se baila en la tormenta.

Todavía es tiempo de surfear aquella ola

Javier

Empresas superiores

Mientras leía The Call of the Wild de Jack London me preguntaba si Stravinsky le aulló con tanta pasión a la luna como solía hacerlo yo, para componer algunas melodías tan perfectas, me cuestionaba sobre el impulso que tenia Vincent van Gogh, aquellos momentos abstraídos de lo aparente, en empresas tan superiores. Como se logran aquellos estados?, como se aborda aquella dimensión?. Se nace con tal sensibilidad?. Hay noches en que tengo que acostarme en el suelo, por que empiezo a odiar la comodidad del colchón, comienzo a anhelar más que siempre la aventura patológica, eso de ir y perderse, para henchir el corazón.

Hoy supe más que siempre que no se pueden abrir las ventanas en la oficina, hoy recibí un abrazo y un beso y tuve que salir corriendo a llorar un poco, por que la soledad de las masas es brutal.

Sigo sin ganas de dormir.

Javier

Fecha de vencimiento

Podría yo soportar la silla de ruedas, el babear todo el día, los pañales de adulto, la dependencia a la cuidadora mientras, mientras me limpian la boca, el culo. Un polvo ni imaginar. Los cigarrillos que no podría fumar, la pérdida de la realidad, de lo cognitivo, lo motriz.

Yo no sería tan valiente. Hoy es un día nublado y me da pánico ese tipo de vejez.

La existencia humana no está diseñada para durar tanto.

Javier

Fiel al impulso

La mayoría de mis grandes victorias

Comienzan al estar perdido,

En el lugar y tiempos equivocados,

En las conversaciones fuera de lugar,

La aventura improvisada.

Cada vez que no se la hora ni el lugar

Es mi momento favorito del día,

Las conversaciones con desconocidos,

Los nuevos horizontes y la et rna búsqueda.

Por todo esto nunca estoy en casa,

Por eso nunca me defino,

Por eso sigo itinerante

Fiel al impulso,

A la caricia del tiempo,

A lo perfectible del océano,

Ahí donde suena la mejor música.

La sonrisa del eterno viajero

Que todo lo descubre por primera vez.

Javier 22 abril 2018

Sin rodeos

Esa actitud, aptitud, forma, método, manera, atributo que planteo en mi vida puede ser avasallador. Por que no me voy con rodeos, juego a ser el principito con la mirada tierna, jugando entre planetas, personajes de cuentos, con la inocencia de la niñez y la sabiduría del universo. Como aquellos que se enteran de alguna enfermedad terminal, como si cada instante fuese el último respiro. Por eso no me guardo nada y voy haciendo lo que se me da la gana, haciendo feliz a todo el que puedo, sin ningún miedo a la crítica, totalmente desnudo y expuesto, orgulloso de todos aquellos mapas tatuados en mi piel, inspirado en todas aquellas noches solitarias, los cuartos baratos, la compañía vacía de aquellas noches sin luna.

Sigo siendo indomable, un carisma y tenacidad desconocidos. Sigo siendo fuego, siempre entregado al llamado de lo salvaje, o que cautiva a unos pocos y aterra a la mayoría.

Sin remordimientos, sin cosas a medias, sin frustraciones, el placer de lo vivido rascando en el fondo y no solo en la superficie, la dicha extrema, la melodía que no se detiene, el alma hambrienta, los instintos, lo salve lo salvaje.

Entendiendo lo fugaz, entendiendo la fragilidad, hoy un poco menos dormido, hoy un poco más feliz.

No voy a pasar mis días tratando de prolongarlos, voy a aprovechar mi tiempo

Javier

Sábado

Me senté al lado de aquel hombre la mañana fría del sábado, le ofrecí una taza de café y espontáneamente surgió la conversación sobre el problema de las masas. El también como yo tenía una naturaleza solitaria, los kilómetros solitarios en carreteras de nunca acabar, los pubs nauseabundos, la lectura, la independencia, la problemática de las explicaciones, la descompresión de novias, la despreocupación del horario, de las responsabilidades impuestas, la atadura de las familias

Y lo vale?

Totalmente

Luna

Le envié la factura a la luna,

Mientras me la encuentro haciendole el amor a muchos otros.

Cuando no tiene la mas minima idea de mi nombre.

Y que de todas nuestras noches borrachas en solitario, la guia en el camino y los malos poemas?, acaso no cuentan?.

NO , dejame en paz.

Hoy se viste más luminosa que siempre, más seductora, casi pidiendome que aulle con más pasion, como todas aquellaa buenas mujeres, que necesitan aquella cuota se desprecio, aquella indiferencia para tenerte orbitando esclavo de la gravedad.

Hay un misterioso secreto en la vida se cada hombre, hay una locura al interior de cada estado se paz. algunos lo disimulan muy bien.

javier

No logro recordar mi ultimo viernes de compañía

Ella me confiesa que es el segundo viernes que pasará sola desde que está en Chile, yo me quede pensando y no puedo recordar la última vez que estuve un viernes, jueves, miércoles, martes, lunes, domingo o sábado acompañado.

Que ridícula puede ser la escena, que solitario me he vuelto, que solitario me he sentido.

Y la luna sigue perfecta, bueno también solitaria, también incomprendida.

«Aquella soledad es el peaje que deberás pagar por semejante aventura»

si todo pudiese ser reducido a una ola

Y si todo pudiese ser reducido a una ola,
en la simpleza y perfección
en lo que he estado mas atrapado y donde he podido ser más libre,
el único momento en que de verdad estás en el estado presente de las cosas,
en cada segundo atómico, en cada molécula de aquella sensación.

Por lo que valía la pena soñar,
lo único que me prometí no contaminar,
lo sagrado,
donde me juego la vida de una manera muy distinta a lo habitual,
donde realmente se muere con una sonrisa,
donde eres uno con el elemento,
donde tiempo no transcurre,
donde es requisito apagar todas las voces o tal vez consecuencia.

Ahí no hay ningún tipo de mascaras,
eres el niño,
el inocente,
el no corrompido,
el sano,
el que logra dormir,
el que logra sentir miedo,
el que no intoxica.

Me transporto a la infinita alegría,
donde me abrazo,
donde lloro,
sintiéndome totalmente vivo,
«nací para esto», es todo lo que necesito.
Ya está, tengo la vida resuelta y tu respiración ya no es la misma,
vives un misterio que nadie mas comprendería,
sientes que guardas un secreto entre las masas,
tu si que conoces el mar y en ello hay magia.

Ese fue el mejor regalo que me diste,
gracias mamá.